HERNÁN GALINDO | La vida es fugaz y el teatro más | FÉLIX RIVERA | Noviembre 2022

Los bilimbiques | PLÁCIDO GARZA | Noviembre 2022

Foto: Cortesía DETONA

Bilimbique usado en la Revolución, entre los años 1913 y 1916.

Irreverente 

Los bilimbiques

Les platico una historia que debido a la “transición” de los escribanos hacia la época digital, quedó como tradición verbal que pasó de generación en generación y que hoy cuenta con una que otra alusión diluida en las actuales redes sociales. Arre!

Entre 1913 y 1916 mi bisabuelo tenía una tienda en Múzquiz, Coahuila.

De pronto llegaban al pueblo los carrancistas con sus uniformes amarillos en busca de trigo.

Para desgracia de mi bisabuelo, los revolucionarios de aquella facción armada comandada por Venustiano Carranza, lo encontraban y hasta encostalado.

Para evitar que luego dijeran que se robaban lo que tomaban, pagaban con papel moneda que ellos mismos imprimían y que por ende carecía de respaldo bancario.

Cuando entraban los villistas hacían lo mismo. 

Hasta con los “pelones” -los soldados leales al gobierno- sucedía aquello, pues eran tiempos de las “monedas de necesidad”, y cada bando pagaba con su propio dinero.

Su falsificación era masiva y contribuyó a la pérdida de valor del papel moneda. 

Muchos negocios se fueron a la ruina, pues el “dinero” con que pagaban el trigo los carrancistas no era reconocido por los villistas ni por los “pelones” que ocupaban intermitentemente las plazas.

WILLIAM WEAKS

A ese “dinero” se le llamaba “bilimbique”, contracción del nombre del norteamericano que pagaba a sus trabajadores de la mina Green de Cananea, Sonora, en tiempos de la revolución.

Eran vales de papel que los mineros canjeaban por comida y vestido en las propias “tiendas de raya” del gringo.

La palabra más asociada en el tiempo con los “bilimbiques”, es la de FALSO.

Abusando de la ignorancia de algunos de mis interlocutores, cuando se me han puesto bravos por alguna publicación que les dedico, en persona les he dicho y en la distancia les he escrito esa palabra -“bilimbique”- aderezada de uno que otro cumplido. 

No lo van a creer, pero algunos -los más supinamente ignorantes- hasta se han disculpado conmigo por los improperios que antes me dedicaron, después de dirigirme a ellos con el nombre de “bilimbiques”.

HACE UNOS DÍAS… 

…Cierto tipo se revolcó en el piso porque revelé ante el respetable público el rol que tuvo como coordinador de la fallida campaña de Tatiana Clouthier en busca de la alcaldía de San Pedro Garza García en el año 2009.

Me llenó de los más bajos insultos, más aún que las bajezas que usó al dirigirse despectiva y groseramente hacia la hija del Maquío.

Recientemente se supo que delegó en otro “bilimbique” igual que él, la dirigencia desenFRENAAda del organismo que fundó para tratar de derrocar al gobierno de López Obrador. 

Está tan confundido, que en el derecho de réplica que solicitó y obtuvo de uno de los medios de comunicación donde publiqué mi artículo revelando su rol al servicio de Tatiana, éste, su irreverente servidor, es socio.

Su organismo sufre hoy una de las más brutales desbandadas debido a que cada día se descubren las verdaderas intenciones del “bilimbique” que lo fundó. 

¿De cuántos “bilimbiques” como él estamos rodeados?

Les propongo algo, queridos lectores: diríjanse a ellos con el nombre de “bilimbiques”, díganles así y verán que hasta las gracias les dan.

CAJÓN DE SASTRE 

“Si la ignorancia y la falsedad dolieran, muchos vivirían en un grito”, remata la irreverente de mi Gaby.


Plácido Garza.
placido.garza@gmail.com 
placido@detona.com 

Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Forma parte de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe para prensa y TV. Maestro de distinguidos comunicadores en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras. Como montañista ha conquistado las cumbres más altas de América