GUSTAVO M. DE LA GARZA | Liderazgo empresarial con sentido social | ROBERTO GARZA | Enero 2026

Por: Roberto Garza
Fotografía: Gustavo M. de la Garza



GUSTAVO M. DE LA GARZA
Liderazgo empresarial con sentido social

Don Gustavo Mario de la Garza Ortega, no es solo uno de los empresarios mexicanos más respetados dentro del campo de la tecnología y las telecomunicaciones, sino alguien que ve como una verdadera obligación, el corresponder a nuestra sociedad a través de un impulso importante a la educación y la cultura.

A continuación, lo invitamos a que nos acompañe en esta interesante charla con el también presidente del México Opera Studio (MOS) y uno de los más grandes promotores culturales e impulsores del talento de nuestro país.


Como líder empresarial, ha logrado un éxito notable en el ámbito de las telecomunicaciones, al igual que ha mostrado un fuerte compromiso por la cultura y las artes. ¿Cómo relaciona su enfoque empresarial con el impulso a la creatividad artística en México y de qué manera cree que las empresas puedan contribuir al desarrollo cultural y social del país?

Siempre he dicho que todos tenemos tres etapas en la vida. La etapa de la juventud, que es cuando uno se prepara en el colegio y luego en la universidad. Después la etapa del desarrollo, que es cuando se aprovechan todas las herramientas obtenidas durante la era de estudiante y se desarrollan y trabajan esos pensamientos y aspiraciones que se fueron forjando durante la juventud.

Por último, viene la etapa de devolver algo de lo recibido, la etapa en que se genera “la obligación de corresponder”, que es cuando el producir dinero o adquirir más bienes pasa a un segundo término. 

Hay qué recordar que, si nosotros como empresarios fuimos exitosos, fue debido al público, a la clientela, a la comunidad que nos aceptó y permitió que nuestros servicios fueran adquiridos. 

Esto nos lleva a un lugar al que no todo el mundo llega, pero que es importante identificar, ya que la ambición no tiene límites. Hablando de una manera muy práctica, si tú aspiras a tener un millón de pesos, cuando los tengas, vas a querer dos millones, luego tres, y así sucesivamente. Es por eso que hay que identificar el momento en que se pueda empezar a devolver algo a la sociedad. 

Y ahí es donde te enfocas en ayudar a los demás a estudiar y perfeccionarse, dándote eso más satisfacción, que la que te brinda el haber obtenido un millón de pesos más adicionales.

¿Por qué apoyar en el campo de la educación y la cultura, y no en otro campo? 

Bueno, en primer lugar, porque no se puede apoyar a todos los campos, pero más importante, porque son los dos campos que a mí me apasionan. Adoro la música clásica, me encanta, la escucho diariamente y entiendo el mensaje que transmite.

La música no es nada más un grupo de notas que te dan cierto sabor, no, te dan un mensaje. Y la clave está en que quien está ejecutando aquella música, se pueda poner en “los zapatos y ropa interior” del que compuso esa música.

Dicho en otras palabras, si un pianista va a interpretar a Mozart, tiene necesariamente que ponerse en sus zapatos, antes de poner el primer dedo en las teclas del piano. Debe trasladarse al momento en que se compuso la pieza, entender el sentimiento de alegría, coraje o vergüenza que fue plasmado en las partituras del compositor. El músico debe tratar de trasmitir lo mismo que Mozart trasmitió a aquel pentagrama.

Don Gustavo de la Garza mostrando el “beeper” de su empresa Radio Beep.

¿Aparte de la música que otras artes le apasionan?

Me gusta mucho la lectura, incluso me gusta mucho escribir. Quizás sea por herencia, ya que mi padre escribía muy bien. Creo que el escribir es una cualidad que traes desde nacimiento, un ‘pincelazo’ que Dios te da y que hay que explotar cada vez que se tenga la oportunidad de poder escribir.  

He escrito también a estudiantes que se gradúan de algún curso del IPADE o del Tecnológico de Monterrey. Tengo cientos de presentaciones a estudiantes, incluso a profesionistas de las cámaras y demás. Disfruto mucho compartiendo con ellos lo que he aprendido, porque siento que es una obligación el comunicarlo. 

Sin embargo, no todos los empresarios lo ven como una obligación. ¿Cierto?

El no comunicarlo sería algo muy egoísta de mi parte. Estoy convencido que debemos compartir lo que aprendemos, con el fin de que las futuras generaciones no tengan que pasar por los mismos problemas que nosotros.

Platíquenos acerca de su libro “Persistencia vs Terquedad”. ¿Qué lo motivó a escribir el libro?  

El libro tiene una característica muy especial y una inspiración muy profunda. Te platico:

Como ya mencioné, a un servidor lo invitan con frecuencia a graduaciones de diferentes universidades de la ciudad, ocurriéndome una experiencia muy importante en una de las ocasiones que me invitaron a hablar a una graduación de la Universidad de Monterrey.

Lo que sucedió fue que después de terminar de dar mi presentación, se acercó conmigo una estudiante de unos 21 años, que estaba parada a unos 4 o 5 metros de distancia, mientras me observaba conversar con algunos estudiantes. Al acercarse conmigo, pude percibir por su expresión facial que me iba a reclamar. 

Y efectivamente, me reclamó por haber llevado mi mensaje hasta ese día y no seis meses antes. Le pregunte: “¿No hubiera sido lo mismo dar ese mensaje hoy que hace seis meses? A lo que me contestó: “No, porque si lo hubiera escuchado a usted hace seis meses, hubiera hablado con mi papá, que estaba en un problema parecido al que usted nos acaba de compartir, pero él no lo soportó y se metió un balazo. De haberlo escuchado a usted antes, le hubiera dicho a mi papá que esperara y que se calmara”.

Esa plática me conmovió y consternó. Me dejó muy impactado, convenciéndome también sobre el escribir el libro. 

“Hay que identificar el momento en que se pueda empezar a devolver algo a la sociedad”

¿Qué valores resalta el libro como claves para lograr el éxito empresarial? 

Ya mucha gente me había pedido que lo escribiera, pero me había resistido a hacerlo porque sentía que era fácil que la gente creyera que lo estaba escribiendo para vanagloriarme. Sin embargo, al darme cuenta que mi mensaje podía así llegar a más gente y ayudarla, decidí en escribirlo. 

Como su nombre lo dice, el libro nos habla sobre el cuándo debemos claudicar. Debemos entender que los problemas son parte de la vida. Entonces, un problema te puede hacer dos cosas, debilitar o fortalecer. Si lo tomas por la mala, te va a reblandecer y te va a hacer cambiar de rumbo. Si por el contrario lo ves de una manera que te ayuda a superarlo, entonces vas a llegar al punto al que te habías propuesto en tu vida.

Pero también hay que saber hasta dónde, porque hay una línea muy delgada que divide a ambos conceptos (Persistencia y Tenacidad). Hay una línea casi invisible, que estando dentro del problema, no te deja ver si debes continuar o cambiar de rumbo. Ahí es donde dependiendo de tu fortaleza y la seguridad que tengas en ti mismo, sigas adelante o decidas cambiar de rumbo. Ahí está exactamente la magia de la decisión, en base a la intuición, al carácter, a la fortaleza y al convencimiento. Entran una serie de factores que te ayudan a decidir, ¿sigo por este camino? ¿lo abandono y agarro otro?


No sé si la terquedad sea un valor, pero yo creo que también, vista de una forma positiva. 

Claro que es también un valor. Nada más que, a toro pasado, si te salió bien, fue persistencia. Y si te salió mal, fue terquedad. ¿Cierto?

Pero cuando estás en medio de la nublazón... No sabes cuál de los dos valores es. De ahí depende el éxito o el fracaso.  

¿Qué otros valores, rescata el libro?

En el libro hablo también de las siete características que debe tener un empresario para ser exitoso, si te falta una de ellas, va a ser solo un empresario mediano; si le faltan dos, mejor que ni se meta; si le faltan tres, mejor que busque trabajo.

Son una combinación de cualidades que se deben de dar y que no todo el mundo tiene. Una de ellas es, por ejemplo, el ser vendedor. Si no eres vendedor, no puedes ser empresario, ya que siempre tienes que ir a vender tu idea a tus socios, a tus amigos, a tus empleados, a las autoridades o a los bancos. Si no puedes venderla, pues entonces te vas a quedar sentado en la silla, nada más con una idea.

Otra característica es el coraje, el no rendirse ante los problemas. Los problemas siempre existirán, algunos tienen soluciones sencillas y otros complicadas. Pero todos los problemas tienen solución por una sencilla razón: Dios es infinitamente bueno, sabio y justo. Él conoce tu capacidad y tu fortaleza. Entonces, Dios no te va a mandar un problema superior a tus fuerzas ya que eso sería injusto. Entonces, si partimos de eso, sabremos que lo vamos a poder resolver.  

¿Qué otros valores son esenciales como empresario?

Debes tener también ingenio, originalidad, don de mando y capacidad de organización. Son valores esenciales para el éxito de un empresario.

Actualmente usted es Presidente del Consejo del México Opera Studio (MOS). ¿Cómo han logrado acercar la ópera a nuevos públicos y qué retos tienen actualmente?

Es un tema muy interesante y debo confesarte que no es original mío.

Tengo un amigo que conoce mucho de música y ópera. Se llama Alejandro Pérez, una persona muy capaz tanto como empresario, como dentro de la música.

Alejandro Pérez, un día me dijo: “Gustavo, ¿cómo ves, formamos una escuela de ópera? Existen muchos talentos que no se aprovechan y requieren un empujón. Podemos desarrollarlos y hacer que vayan a los grandes escenarios”. 

Me vendió muy bien la idea apoyándose con un presupuesto. Me comentó que seríamos 4 los que estaríamos sufragando los costos del proyecto y que aceptando yo, ya solo necesitaríamos encontrar a los otros 2. Actualmente, nos somos 4 sino 5 los que confirmamos el Consejo del México Opera Studio. 

Así fue como lanzamos en ese mes de junio del 2020, una convocatoria para todos los aspirantes al Bel Canto que quisieran ser seleccionados para ser becados, capacitados y promovidos en Europa. Llegaron más de 200 el primer año, de los cuales seleccionamos a 25 de acuerdo a la tesitura de la voz de cada uno de ellos. Tenía que incluir a bajos, sopranos, tenores y barítonos, además debían tener edades entre los 22 y 26 años, que es la edad ideal para formarse en canto. Adicionalmente, tenían que venirse a vivir a Monterrey por un año completo. 

“Estoy convencido que debemos compartir lo que aprendemos, con el fin de que las futuras generaciones no tengan que pasar por los mismos problemas que nosotros”

¿Qué incluye la beca? ¿Dónde se realizan las presentaciones?

Incluye un sueldo y el pago de hospedaje, comida, escuela y profesores. Los estudiantes solo tienen que poner su voluntad.   

En ese primer año, los 25 seleccionados terminaron el curso y fueron luego promovimos en Europa; muchos de ellos actualmente están cantando en los mejores escenarios del mundo.

Dentro del curso, hacemos dos o tres presentaciones públicas en el año, para que el auditorio de Monterrey las escuche, aplauda y apruebe, ayudándoles a los estudiantes a obtener más experiencia. Generalmente las hacemos en el Teatro de la Ciudad de Monterrey, en el Auditorio San Pedro y en eventos particulares.

Cada año salen del programa de 8 a 12 nuevos talentos que colocamos en los mejores escenarios de Europa.

Don Gustavo M. de la Garza Ortega

Sabemos que recientemente lanzó el Museo de las Telecomunicaciones (MUTEL). Platíquenos cómo nace la idea de crear este museo virtual y hacia dónde va encaminado. 

Desde hace más de 60 años he estado en el campo de las telecomunicaciones. Toda la vida, desde que fundé Radio BEEP en 1965.  

Entonces, aprovechando que siempre he estado en dicho campo, se me ocurrió desde hace más de 40 años, empezar a coleccionar equipos de telecomunicaciones en general.

La idea de realizar este museo didáctico en telecomunicaciones, es para que la gente que no sepa nada sobre este campo, pueda salir del lugar con un conocimiento amplio del tema, que hoy por hoy es muy relevante en nuestras vidas.  

Para entender mejor este espacio didáctico, habría que entender el cómo nacen las telecomunicaciones. Platíquenos por favor.

Me gustaría empezar primero definiendo el término “telecomunicación”: Tele, es distancia, y comunicación, se refiere al proceso de compartir información; entonces, pudiéramos definir telecomunicación, como el proceso de comunicar a la distancia. 

El hombre comenzó comunicándose con tambores, luego con señales de humo, avanzando muy lentamente en ese tema durante miles de años. Luego vino el gran cambio en la época de la revolución francesa con Claude Chappe, quien a finales del siglo XVII se le ocurrió un sistema visual que utilizaba unos brazos mecánicos montados en torres, que, al ajustarse en diferentes posiciones, representaban letras y códigos. Cabe resaltar que utilizaban diferentes alfabetos, uno para los militares, otro para los transportistas, otro para la iglesia, etc., para un total de 9 alfabetos. Inclusive ese sistema, fue utilizado de una manera muy efectiva por Napoleón durante sus guerras.

Este sistema sentaría las bases para las comunicaciones modernas y el posterior desarrollo del telégrafo eléctrico de Samuel Morse y otras tecnologías de comunicación a distancia, que marcarían el inicio de la era de las telecomunicaciones. Después vendría el teléfono, la radio, la televisión y el Radio Beep en 1965, que es una aportación mía para el mundo de las telecomunicaciones.

¿En qué consiste y qué podemos encontrar en el MUTEL?

El MUTEL es un museo virtual e interactivo, que utiliza tecnología inmersiva como el metaverso para su recorrido. El museo posee una colección de más de 200 objetos 3D (creados con tecnología volumétrica) y 800 fotografías y objetos 2D, mostrando la historia de las telecomunicaciones desde sus orígenes. 

Este espacio está disponible para todo el mundo de manera gratuita y puede ser descargado para PC, o bien experimentado desde el sitio web oficial con cualquier dispositivo conectado a un navegador de internet.

Los invitamos a visitar el museo virtual a partir de hoy en su página: mutel.mx 


¿Podrá ser visitado también de manera física?

Actualmente el museo es solo virtual, pero estamos trabajando para poderlo tener también de forma física.  

Hemos tenido algunas dificultades para encontrar un lugar de 3,000 m2 requeridos para poder montarlo. Hemos visitado algunas universidades y platicado con algunas personas que pudieran estar interesadas en el proyecto, pero aún no tenemos nada concreto. Esperemos poder tener noticias pronto.

En un mundo cada vez más digitalizado, ¿cómo ve el futuro de los museos y qué papel cree que deban jugar en la educación de futuras generaciones?

Creo que los museos nunca van a terminar, solo se modernizarán y adaptarán a las necesidades de la gente. Ya es común que muchos ofrezcan audífonos que te expliquen lo que estás viendo al recorrer el museo y otros más tecnificados como el Museo de la Aviación en Washington D.C. que ofrece estaciones interactivas, proyecciones de tamaño real y tecnología de inmersión.

Estoy seguro que los museos nunca van a dejar de existir, solo se van a modernizar.

“Del MOS salen cada año de 8 a 12 nuevos talentos que colocamos en los mejores escenarios de Europa”

¿Existe alguna historia personal o anécdota que lo haya marcado profundamente en su camino como empresario y promotor cultural?

La verdad es que tengo muchas, pero una en particular, caramba, ¿cuál escojo? 

He tenido una vida muy intensa en muchas áreas, pero voy a platicarte una que sucedió hace como 20 años que se me viene ahorita a la cabeza.

Como tú sabes, los negocios son una “montaña rusa” en un momento estás arriba y luego abajo, después vuelves a subir, das vueltas, parece que te descarrilan, te vuelves a meter en carril, etc. Resulta qué en uno de esos brincos, me pidió una cita el director de finanzas, que quería hablar conmigo por un tema muy importante.

Le pregunté: ¿Cuál es el problema?, porque a mi oficina solo llegan los problemas. Nunca he recibido una visita para decirme que me “saque la lotería” (risas). Además, yo sé, que ir a la oficina es ir a resolver problemas. Ese es mi trabajo.

¿Cuál es el problema?, le pregunté. “Pues que ya no hay dinero. Nos alcanza solo hasta el día 12 de este mes”, me contesta.

“A ver, vamos a analizarlo despacito”, le comenté, y empecé a mencionarle: “¿Ya hicieron esto? ¿ya hicieron esto otro? ¿Ya revisaron esto?”. Sin exagerarte, fueron 18 cosas las que les dije que no se habían hecho enfocadas a resolver el problema. Les pedí que se pusieran a trabajar en esos 18 puntos y que hablábamos dentro de 12 días. Y pues aquí estamos 20 años después. 

Muchas veces uno se pierde en la operatividad del negocio y deja de visionar, deja de resolver. Es a lo que se le llama “miopía de taller”.   

Consejo del México Opera Studio (MOS).

En su experiencia, ¿qué cambios podrían realizarse en el sector cultural para garantizar que los talentos emergentes tengan acceso a más oportunidades?

Yo creo que eso depende principalmente del gobierno. Si el gobierno diera un estímulo a las empresas por dedicar un presupuesto a desarrollar tecnologías o impulsar el talento, estoy seguro que eso motivaría a sacar cosas nuevas.

Y no estoy hablando de alguna industria en particular, sino de todas las industrias en general, incluyendo la cultural. En México no existe ningún aliciente como en muchos otros países, que haga que una empresa se motive a estar desarrollando nuevas tecnologías o esté invirtiendo en impulsar nuevos talentos.

Pero estoy hablando de un estímulo verdadero, porque ciertamente hoy existen estímulos “disfrazados” que te bajan ciertos impuestos, pero que son solo “mejoralitos” que no representan verdaderos estímulos.

¿Actualmente está recibiendo algún estímulo?

En el MOS, hemos solicitado apoyos y cada dos años nos dan un apoyo de un millón de pesos contra el impuesto sobre nóminas. Un apoyo que agradecemos, pero que desgraciadamente es minúsculo en relación a lo que ocupamos. 


¿Cómo visualiza la evolución de la cultura en los próximos 10 años, particularmente en Monterrey y qué tipo de iniciativas cree que serían clave para lograr un futuro más inclusivo y diverso en este ámbito? 

Creo que Monterrey ha crecido mucho en el tema de desarrollo cultural y ha sido de los estados menos castigados desde el punto de vista cultural.

Definitivamente veo a Monterrey como punta de lanza tanto en la parte educativa, como en la cultural. Quizás no ocupemos el primer lugar, pero sí nos encontramos dentro de los de mayor proyección. Estoy seguro que en 10 años estaremos mejor que ahora si trabajamos con nuevas iniciativas y logramos que más gente se sume.

En relación a las iniciativas, te platico que existe un programa que cree hace algunos años al qué le puse el nombre de “Rincones de Salzburgo en Monterrey”. Te explico: Si hace 200 años estuvieras caminando por una de las calles de Salzburgo, Austria, seguramente escucharías a través de la ventana de una casa a alguien tocando piano y resultaría que era Mozart. Si siguieras adelante, a 100 metros, te encontrarías a otro pianista que resultaría ser Frank Liszt y así sucesivamente.

Pensé, ¿por qué en Monterrey no puede haber lo mismo? ¿por qué no crear rincones de Salzburgo en Monterrey? 

Fue así como empecé a organizar conciertos de buen nivel, primero en mi casa con algunos invitados, luego con algunos vecinos, después fue creciendo el grupo, multiplicándose así esos rincones. 

“El Museo de las Telecomunicaciones (MUTEL) es un museo virtual e interactivo, que utiliza tecnología inmersiva como el metaverso para su recorrido”

¿Todavía sigue activo ese programa?  

Claro, es más, construí un salón con buena acústica porque ya no cabíamos en la sala comedor de la casa. Ahí hago conciertos con frecuencia e invito a amigos de manera gratuita. Nunca he cobrado ni cobraré un solo centavo.

Algunos amigos míos ya lo empezaron a hacer también. Entonces lo hago aquí en mi casa o voy a casa de alguno de ellos a escuchar música. No tenemos una frecuencia definida todavía para su realización, pero ojalá lleguemos a ese punto pronto.

¿Quizás los “Rincones de Salzburgo” pudieran convertirse en un programa que recibiera incentivos por parte del gobierno?

Efectivamente, quizás se pudiera incentivar a que la gente los organizara de alguna forma, creando así en sus casas esos espacios de promoción cultural tan importantes. Existen muchas formas de realizarlos, solo faltaría echarle un poco de imaginación y creatividad.