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CARLOS MORETT | Del barrio a Hollywood | ROBERTO GARZA | Enero 2021

Texto: Roberto Garza
Fotografía: Luis Chandomi



CARLOS MORETT
Del barrio a Hollywood

Carlos Morett es un director, productor y guionista, conocido por sus cortometrajes Ciclope, Morphos, y recientemente por su cinta Rebelión de los Godínez, que ha resultado todo un éxito comercial. 

Sin embargo, sus inicios dentro de la industria cinematográfica no fueron del todo fáciles y su sueño de hacer cine lo llevaría a dejarlo todo. A continuación, conoceremos su historia, sus límites, sus valores y el precio que tuvo que pagar para lograr hacer de su pasión una realidad. 

En el Set de ‘Morphos’ (2010), Ignito Planet, Movistar, SONY Ericsson Mobile. Con Alejandro García.


¿Quién es Carlos Morett? 

Es una persona muy “Neta” y muy coherente. Yo siempre digo que no escogí mi nombre ni apellido; ese no lo escoge nadie, ni tú ni yo. Si a mi me hubieran preguntado como hubiera querido llamarme, igual y habría dicho que “Han Solo” o “Marty McFly”.

Me toca nacer en una familia muy particular. Hijo de madre soltera, crezco en la Ciudad de México, dentro de un entorno duro y complicado en la colonia Guerrero, justo en la frontera con el “Barrio Bravo” de Tepito y La Lagunilla. La verdad es que está bien “cabrón” vivir ahí, porque es como crecer en la “Franja de Gaza”. Si creces en Tepito está bien, si creces en La Lagunilla está bien, pero crecer en medio de las dos es complicado (entre risas)

Sin embargo creo que tengo una infancia muy “chingona”, muy libre y muy plena. Descubro mi pasión desde muy joven, a los 10 años de edad, cuando veo por primera vez la película “Terminator”. Es ahí donde comenzaría mi sueño.

Contestando tu pregunta de manera más directa, te podría decir que Carlos Morett es un director, productor y guionista de cine. Alguien que se ha re-convertido y dado cuenta que tiene el poder la palabra, de comunicar y transmitir ideas. Todos me dicen que soy motivador, pero les contesto que no, que soy meramente un “neteador”. Yo digo “netas”, más que estar motivando a la banda. La motivación es una cosa, pero la neta es eterna, en ocasiones dura, pero muy “chingona”.

En el Set de ‘N7’, 2020. KUTER Casa Productora. Ignito Planet Entertainment.


¿Cuál fue el precio que tuviste que pagar para conseguir tu sueño de hacer cine? 

El precio es una ecuación que se tiene que calcular tomando en cuenta el costo de lo que tú crees que vale tu tiempo, tu esfuerzo y todas las cosas involucradas para lograrlo. Tú puedes lograr lo que quieras y el mejor ejemplo soy yo. Sin embargo, ninguna cosa “chingona” que valga la pena es fácil, rápida y va a ser gratis. Desgraciadamente, la cultura de ahora es la de la gratuidad y la rapidez. La gente ahora quiere todo de manera inmediata, de cierta forma provocado por los dispositivos móviles, que te permiten tener acceso a lo que está pasando en todos lados al momento. 

El costo de las cosas es relativo, ¿Qué tanto quieres apostar? Nadie ganó mucho apostando poco. Yo tenía un sueño muy grande, quería hacer cine de Hollywood, el cine que yo vi de niño. Películas como “Goonies”, “Gremlins”, “Regreso al Futuro”, “Las Películas de James Bond”. Era ese cine de los ochentas, que la verdad a mi me emocionaba y me motivaba a decir “no se cómo, pero yo voy a hacer eso”.

Para un niño de mi edad en el entorno donde vivía, eso era prácticamente imposible; nadie podía salir de un entorno como ese. 

Sin embargo, mi sueño fue más grande y creo que ahí el precio que tuve que pagar fue “qué tan lejos estás dispuesto a llegar”. Todos ahora mismo somos turistas. El turista siempre tiene un boleto de regreso, pero un aventurero no tiene boleto de vuelta y está dispuesto a dejarlo todo para llegar a donde tenga qué llegar.

Foto: Luis Chandomi


¿Cómo definirías tu estilo al hacer cine? 

Cuando yo empecé en el mundo del cine, uno de mis grandes amigos llamado Pol Turrents, uno de los mejores directores de fotografía que hay en España; me dio 2 consejos: “Carlos, si quieres empezar en el mundo del cine, tienes qué encontrar tu estilo. Míralo en los grandes maestros, todos tienen su estilo. ¿Cuál es el tuyo?” Y le contesté: la versatilidad, ya que puedo hacer de todo, comedias, animación y películas de Sci Fi. Por cierto, actualmente tengo un proyecto muy grande y confidencial que estoy cocinando en Hollywood, próximamente sabrán de el.

Sin embargo mi sello a través de 17 años de vida y formación, son los efectos digitales. Casualmente, la gente me busca porque hago efectos visuales muy al estilo Hollywood. Por lo tanto, mi sello sería ese, los efectos visuales y la complejidad digital a la hora de producir cine, series o publicidad.

“Para un niño de mi edad, en el entorno donde vivía, lograr hacer cine era prácticamente imposible”

En el corazón de la CDMX, con la icónica Torre Latinoamericana, transformada en Set de ‘Rebelión de los Godínez’, 2020 – Netflix. Con Gustavo Egelhaaf y Ana Carreiro.


¿Cuáles son tus límites? ¿Los conoces? 

¡Madres! Que pinche pregunta tan chingona (risas). Fíjate que todavía no he descubierto mis límites y no sé si los tendría. La razón es porque tú puedes tener límites en diferentes aspectos de tu vida; gracias a Dios estoy bien de salud y sé que puedo conseguir cualquier cosa a nivel físico; a nivel mental también, no tengo límites, ya que desbloqueé completamente el tener cualquier tipo de prejuicio o límite.

Este tema creo que se interpreta muy mal, si tienes un sueño muy grande, como ser el próximo Mark Zuckenberg, o el próximo Elon Musk, el problema es que la gente ve siempre el final de la película, como el personaje exitoso. Sin embargo, no ve el proceso que lo llevó a donde está. Si quieres llegar a ser el próximo Mark Zukenberg, ¿tú qué has hecho? Dónde está el mérito que hiciste tú, para convertirte en el próximo Mark Zukenberg, Guillermo del Toro o Elon Musk?

Es importante también mencionar, que existe otro límite que es el emocional, el que pienso todos debemos de desbloquear. En ocasiones éste resulta ser el más perjudicial y que no nos permite llegar a alcanzar nuestros sueños.

Foto: Luis Chandomi


Durante todos estos meses de cuarentena, sin acceso a las salas de cine, la gente se ha ido acostumbrando al entretenimiento desde plataformas. ¿Será que nos costará trabajo volver a las salas?

Espero que no, y te voy a decir porqué: Ir al cine es una experiencia de la cual llevamos años acostumbrados, inclusive para los más jóvenes que no crecieron asistiendo al cine. Yo amo Netflix, inclusive lo considero como uno de los mayores inventos de la historia. Te platico, que el año pasado tuve la fortuna de estar hablando con Reed Hastings, cofundador y presidente de esa empresa. Lo primero que le di fue las gracias, de poder estar haciendo mis películas en su plataforma. Segundo, lo felicité, porque le dije honestamente que él había cambiado la forma en que entendemos la industria del entretenimiento. Hay qué recordar, que él es el dueño de la cadena de distribución más grande del planeta, estamos hablando de que tiene presencia en 170 países con casi 168 millones de abonados.

Pero volviendo a la pregunta original, no creo nos cueste trabajo volver al cine, porque ir al cine es un acto de convivencia familiar, a donde tú llevas a la novia, a tus hijos. Al final del día asistir a una sala de cine se convierte en una experiencia colectiva. No es lo mismo ver una película de terror con las luces encendidas y con el teléfono en tus manos. Hay ciertos protocolos para ir al cine, vas a ver una película para emocionarte, en pantalla grande, con efectos de audio. Vas al cine a vivir una experiencia, y más ahora en que los cines están muy bien equipados, con proyectores y equipos de sonido más que profesionales.

Yo voy al cine a ver una de esas películas que despectivamente les llaman “palomeras”, y la verdad es que lo más chingón es precisamente eso, verlas comiendo palomitas (risas). No me imagino estar viendo a los Avengers o Iron Man sin palomitas, esas películas huelen a palomitas (carcajadas).

“No creo nos cueste trabajo volver al cine, ya que ir al cine es toda una experiencia colectiva”

Con Bárbara de Regil durante filmación de Rebelión de los Godínez


Has tenido una formación que combina referentes de México, Estados Unidos, Canadá y España. Cuéntanos de cómo eso ha determinado tu visión como director.

Esta pregunta está brutal. Fíjate que sí, porque tú eres el cúmulo de todas tus experiencias. Hay un refrán africano que me encanta, que dice que el que no ha viajado piensa que su madre es la mejor cocinera del mundo y eso es real. El haberme “aventurado” a salir de mi barrio en la Ciudad de México, a conocer el mundo, a descubrir lo que eran los 5 continentes, a observar un amanecer en La Isla de Pascua y a descubrir como es el Taj Mahal fue algo importantísimo. El haber estado en sitios tan exóticos y lejanos de Europa y Latinoamérica, enriquece y te genera una visión distinta.

El conocer otras culturas y a otras personas, verdaderamente te enriquece de una manera emocional y te das cuenta de 2 cosas: primero, que el mundo no es tan grande y segundo, que las personas estamos muy cerca y que realmente hay cosas que son universales: las emociones y el toque humano.

Todas las vivencias, buenas o malas, te dan una perspectiva y los referentes que te permiten comparar. La gente en ocasiones, da por hecho muchas cosas y carece de un punto de comparación por tener una perspectiva limitada.

“Debes ser honesto con las historias que quieres contar, con las historias que realmente merecen ser contadas y filmadas” 

¿Cuál consideras es el valor esencial para poder salir adelante en una industria como la del cine?

Considero que el más importante es ser honestos. Si tu haces una película pensando sólo en hacer dinero, desde ahí vas mal. Debes ser honesto con las historias que quieres contar, con las historias que realmente merecen ser contadas y filmadas.  

En mi caso me preguntan mucho, el por qué hacer comedia después de venir haciendo cintas de acción y de Sci Fi, haciéndome esa pregunta como si el hacer comedia, fuera algo menor y despectivo y la razón es porque no estoy pendejo; si Netflix te ofrece hacer una película, pues claro que la vas a hacer, sería muy estúpido no hacerla. Las oportunidades se buscan y se consiguen. No porque haya cine de comedia mal hecho en nuestro país, quiera decir que toda la comedia es mala.

El cine debería definirse en dos categorías: El que está bien hecho y el que está mal hecho. El que es chingón y el que no lo es.

Foto: Luis Chandomi


¿Cómo esperas que te recuerde el público? 

Como un buen director, como uno que se divertía y hacía el cine con pasión y nunca por aparentar. A mí el tema de crear películas viene desde algo todavía más profundo; para mí el cine es “dar vida”. 

“Tú eres el cúmulo de todas tus experiencias. Hay un refrán africano que me encanta, que dice que el que no ha viajado piensa que su madre es la mejor cocinera del mundo y eso es real”


Locaciones: @coyoteharleydavidson @liveaquamonterrey
Make up: @daniel_peraalta
Vestuario : @hellove.mty @abrahamhellove
Fotografía : @luischandomi_photography