ANDRÉS BERMEA | Detrás de los premios OSCAR | ROBERTO GARZA | Marzo 2026

Editorial: El cine frente al activismo de alfombra roja | ROBERTO GARZA | Marzo 2026

El cine frente al activismo de alfombra roja

¿Debería Hollywood limitarse a hablar de cine en sus ceremonias de premiación?

Análisis recientes realizados por algunos productores de la gala de los Premios Oscar, indican que “vastos sectores” de la audiencia apagan su televisión o cambian de canal, específicamente, cuando los ganadores comienzan a opinar sobre política, diversidad, justicia social, identidad, medio ambiente o crisis globales, solo por mencionar algunos de los temas.

¿Acaso una buena actuación, dirección o producción les da el derecho a los premiados de brindar lecciones morales al público o de compartir sus pensamientos progresistas desde su posición de privilegio?

El secuestro de una celebración al cine

El escenario de los Premios Oscar no les pertenece a los ganadores, sino a la Industria del Cine y al público que hace posible el evento. ¿Por qué usar ese espacio para sermonear sobre geopolítica y justicia social?, ¿por qué secuestrar ese momento para convertirlo en un monólogo de opiniones personales?

Si los actores, directores o demás ganadores quieren hacer política o activismo a favor de causas sociales, quizás deberían bajarse del escenario, capacitarse bien en el tema y después postularse a un cargo público o institucional que les permita verdaderamente tomar manos en el asunto, en lugar de aprovecharse de una audiencia cautiva.

La hipocresía del activismo de alfombra roja

No hay nada más ofensivo para un espectador promedio que recibir lecciones de ética y moral de personas que viven en una posición de privilegio y que no están capacitadas en sociología, economía o gestión pública. ¿Es posible que ese “activismo” lo que busque sea la auto-validación y el aplauso de sus pares en la sala, ignorando que el resto del mundo percibe sus palabras como un gesto vacío, superficial y condescendiente?

La devaluación del mérito artístico

Si fuiste galardonado, ¿por qué no aprovechar ese tiempo para brindar un mensaje de agradecimiento, hablar del amor por la actuación y de los desafíos de la producción? 

Al introducir temas ajenos al discurso, el artista admite implícitamente que su arte no basta; el premio deja de ser un reconocimiento al mérito para convertirse en un simple posicionamiento ideológico.

Es hora de limitarnos a hablar solo de cine

Generalmente los que sintonizamos los Premios Oscar, lo hacemos por el espectáculo que brinda el evento, dando seguimiento desde la llegada de los invitados y hasta ver si nuestras predicciones de los y las ganadoras fueron las esperadas.  

¿Por qué desvirtuar la esencia de una gala que debería ser la máxima fiesta del cine, imponiendo al público una narrativa de disputa y polarización?

ntroducir tensiones sociales en un momento de reconocimiento artístico no solo resulta inoportuno, sino que empaña el propósito genuino de la ceremonia: celebrar el talento y premiar el mérito artístico y técnico en el cine.

¿Usted qué opina? 

robgarza@att.net.mx