LAURA RUIZ | Antes y después de "Al derecho y al Derbez" | EDUI TIJERINA | Septiembre 2023

Por: Edui Tijerina Chapa
Fotografía: Tania Sierra Y Cortesía De Laura Ruíz



LAURA RUIZ
Antes y después de "Al derecho y al Derbez"

Seguramente, muchos de Ustedes recuerdan las secciones de los programas televisivos de Eugenio Derbez en las que la joven comunicadora Bere Nais (Bere Nice) entrevista a un gran crítico de cine que tiene la característica de ser mudo. A lo largo de la charla, con el ir y venir de preguntas y respuestas, se generan dobles discursos por demás cómicos.

La intérprete de ese personaje es la talentosa actriz Laura Ruiz quien, esta ocasión, charla un servidor para todos Ustedes, amigos lectores de “Arte, Cultura y Sociedad”.

Cuéntame, querida Laura… ¿De dónde vienes?

Mi infancia fue muy feliz, con unos padres maravillosos; hermanos, tíos, primos, abuelos… una gran familia muy unida. Tuve la fortuna de nacer y crecer en provincia; en el puerto de Veracruz –donde antes no pasaba nada malo– ¡Podías jugar en la calle sin ningún problema! Me encantaba salir a patinar con mis hermanos, por ejemplo. Y el mar y la playa fueron siempre parte de mi historia. 

Infiero, entonces, que tus padres -o quizás, parte de la familia- se dedicaban a algo relacionado con la actividad portuaria, o marítima, algo así…

Mi papá, QEPD, fue marino. Jefe de máquinas de buque-tanques petroleros.

Una actividad que implicaba largas temporadas fuera de casa, ¿No?

Así era. Pero cada que su barco tocaba puerto, mi mamá tomaba carretera y nos llevaba a donde fuera con tal de que conviviéramos con él todo lo posible.  

Tan importante que es convivir con calidad, más que en cantidad.

Mis papás nos enseñaron la importancia de estar unidos, de estudiar, de trabajar, y de aprovechar las oportunidades que te da la vida; como viajar siempre que fuera posible. Nos enseñaron a amar a los animales; tuvimos muchas mascotas. También nos enseñaron el valor de la amistad, de la humildad y de la solidaridad.

 Laura Ruiz y Eugenio Derbez.



¿Recuerdas alguna vivencia que haya marcado tu vocación por la comunicación, por la actuación y por escribir?

Recuerdo que de niña me llevaron a ver “Anita, la huerfanita”, y en ese preciso momento pensé “¡Yo quiero hacer eso!”, y es que, en ese entonces, yo juraba que podía hacer de todo: actuar, cantar, bailar, escribir, producir, etc. Con el tiempo descubrí que eso no era cierto. Y mira que no lo descubrí sin antes lanzarme a lo grande a intentarlo: Entendí que no tenía oído musical después de participar en un concurso de composición de canciones en francés organizado por el IFAL (Instituto Francés de América Latina).

¿En verdad? Estamos hablando en palabras mayores.

Luego de tener que cantar en vivo en el Museo de la Ciudad de México… ¡No me fue tan mal, para cantar tan feo! Quedé en 8vo. lugar de los 10 finalistas elegidos entre más de cien aspirantes. 

“Mis papás nos enseñaron la importancia de estar unidos, de estudiar, de trabajar, y de aprovechar las oportunidades que te da la vida”

¡Nada mal! Al contrario.

Por otro lado, descubrí que tenía dos pies izquierdos, después de que me contrataran como bailarina para el programa de Cablevisión (IZZY) “Ombligo Club” (Cablevisión,1995) del que milagrosamente… ¡Nunca me corrieron!

¿Qué postura tomó tu familia ante tu interés por el canto y el baile? ¿Te respaldaron o pusieron trabas?

Sí tuve todo el apoyo, pero con una condición: “Tienes que estudiar una carrera universitaria que no tenga nada que ver con el medio”.

Por lo visto, aceptaste… ¿o te fuiste por tu cuenta?

La verdad es que acepté el acuerdo sin chistar, porque yo misma tenía miedo del – “¿De qué vas a vivir si no la haces como artista?”. Y no me arrepiento para nada; al contrario, les doy gracias a mis padres porque entre más conocimientos tienes, más seguro te sientes para enfrentar la vida.

El obstáculo era que vivía en Veracruz y debía mudarme a la Ciudad de México, pero tanto en Veracruz como acá, tuve tíos cómplices que me ayudaron a cumplir mi cometido; la tía Tere, y los tíos Regina y Sergio QEPD. 

¿Qué caminos siguió tu formación académica?

De niña tenía facilidad para los idiomas; a los 11 años entré a estudiar inglés y a los 13, francés. A los 14 años, una compañera de la secundaria me contrató como su maestra particular de inglés, y de ahí empecé a trabajar en escuelas y academias, dándoles clases a niños desde los 4 y hasta los 60 años… y créeme, los que peor se portan son los niños de la tercera edad.  

Estudié la licenciatura en contaduría pública y me titulé con honores… digo, con “horrores”. La verdad es que aún recuerdo el miedo de cuando presenté mi examen profesional.

Después también di clases de matemáticas, de contabilidad, y de teatro. Tomé talleres de literatura en el Instituto Veracruzano de la Cultura; el curso de guionismo del escritor Julio Rojas, y el de estructura del melodrama del escritor Jesús Calzada.

¿Y el de tu formación como actriz?

En Veracruz, estuve en el taller del Prof. Alberto Castillo, y en el de la reconocida directora Maricela Lara. Y ya en la Ciudad de México, hice la carrera de actor en el Centro de Arte y Teatro de Emilia Carranza; tuve la suerte de estudiar con el dramaturgo Antonio González Caballero, QEPD, creador del método de actuación que lleva su nombre; también estuve en el taller de entrenamiento actoral para el cine de Jorge Zepeda.  

Laura Ruiz es una actriz talentosa y polifacética


Pues tremenda fortuna la tuya. Te has formado con grandes Maestros. ¿Cuáles y cómo fueron tus primeros pasos profesionales?

Fueron en mi natal Veracruz, haciendo algunas cosas como modelo y como locutora de radio; y también escribiendo artículos para periódicos y revistas. Luego, a los tres meses de haber llegado a la capital del país, conseguí mis primeras participaciones en televisión. Primero en la telenovela “Dos mujeres, un camino” (Televisa,1993) y, una semana después, en el programa de comedia “Al Derecho y al Derbez” (Televisa,1993). A partir de ahí no dejé de tener participaciones constantes en televisión.

¿Con qué tipo de personajes te sientes mejor actuando?

Todos los personajes me interesan porque, como actriz, amo darles vida, carácter y personalidad; y vivir en sus mundos es, para mí, un viaje fantástico.

Me gusta crear personajes que constituyan un gran reto, que no se parezcan en nada a mí. Sin embargo, cuando te invitan a hacer castings, prácticamente siempre te ofrecen personajes que se te parecen, y sólo he tenido la oportunidad de hacer personajes diferentes en teatro experimental.

Me gustan mucho los villanos, y soy muy buena interpretándolos, pero creo que tengo cara de buena gente porque jamás me los ofrecen. Y, por supuesto, amo hacer comedia. Es algo rarísimo que no sé ni cómo pasó; porque soy melodramática a rabiar. En la escuela de teatro yo era la de los papeles de gran carga emocional y lloradera total. Mis profesores juraban que iba directo a las telenovelas, y académicamente nunca me fue bien con los personajes cómicos.

“Me gusta la idea de las series y de la televisión porque son una puerta de entrada a la intimidad de las casas de nuestros espectadores” 

¿Prefieres cine, TV, teatro o streaming?

Nunca he hecho cine y me encantaría hacerlo. Es una de las cosas de mi lista que aún me falta por tachar. Y aunque me gusta todo lo que mencionaste, lo cierto es que haciendo televisión me siento muy cómoda. Soy fanática de las series de las plataformas de streaming y sería la más feliz trabajando en muchas de ellas.

Me gusta la idea de las series y de la televisión porque son una puerta de entrada a la intimidad de las casas de nuestros espectadores; les puedes llegar a muchas más personas, que son para quienes realmente trabajamos los intérpretes.

Precisamente por eso, se hace cada vez más necesaria la toma de conciencia sobre el peso de las acciones y las opiniones de una figura pública. ¿No crees?

Nunca como ahora, con las redes sociales, me había dado cuenta del alcance de nuestras opiniones. Tú me entiendes porque eres un importante líder de opinión de nuestros tiempos. No podemos expresar nada sin pensar a fondo cada cosa que vamos a decir porque todo puede ser usado en nuestra contra.




¿Lo dices por alguna experiencia en particular?

A mí, chicos de la gen-Z me han llegado a reclamar por sketches que actué y escribí en los 90’s, y aunque les doy toda la razón con respecto a lo incorrecto e irrespetuoso que llegó a ser el humor de esa época. 

Pero ¿qué hacer al respecto? Las cosas cambian. La gente cambia. Por tanto, las ideas y formas de ver la vida también cambian.

Pues no puedo hacer nada para cambiar el pasado, pero sí para apoyarlos en la actualidad, y poner mi granito de arena para hacer de este, un mundo más humano, incluyente, respetuoso, y mejor. 

¿A quiénes consideras tus guías?

A mis padres; a los escritores Pepe Sierra y Gus Rodríguez QEPD, y a Eugenio Derbez. De estos últimos aprendí a no limitar mi imaginación, a auto emplearme, y a soñar en grande porque soñar no cuesta nada.

Si alguien que sueña con moverse en el mismo campo que tú, se te acercara para pedir un consejo, ¿qué le dirías?

Que se prepare lo mejor que pueda, en todos los sentidos, y que aproveche todas las plataformas que existen en la actualidad para darse a conocer. Estas son carreras de resistencia y de verdadera vocación. Tienes que estar consciente de que vas a tener que tocar muchas puertas y soportar muchos rechazos, y de que así va a ser la mayor parte del tiempo, porque, aunque logres el éxito, en algún momento lo cierto es que puedes pasar de moda al día siguiente.

Sé que también escribes. ¿Cuál es tu línea?

Principalmente, he hecho libretos para programas de televisión como: “Tres Tristes Tigres” (CANITEC, 1996) “Furcio” (Televisa, 2000), “Derbez en Cuando” (Televisa,1998), “XHDRBZ” (Televisa,2002) etc. La mayoría de comedia, o de entrevistas y reseñas. También, artículos de temas varios en algunos periódicos y revistas, así como reseñas cinematográficas para eugenioderbez.tv 




¿Cuál ha sido tu mayor reto profesional?

Uno de mis mayores retos fue el personaje de Bere Nice (“la Berenais”) de “Derbez en Cuando” (Televisa, 1998). Esto debido a que como el personaje de Eugenio no hablaba, una buena parte de la comedia la remataba yo. Además; era un concepto bastante nuevo y no había muchos antecedentes como para apoyarme. La otra, es que era mi primer personaje protagónico y una gran oportunidad de presentarme en el canal más visto del momento y en horario estelar. ¡Mucha presión!

Siempre he pensado que Dios me lleva de mi mano derecha porque he tenido mucha suerte.

¿Por ejemplo?

Cuando hice el casting con el que quedé de conductora de “Tres Tristes Tigres”, en realidad andaban buscando una modelo para otro programa y un conductor hombre. Quienes me hicieron la audición me vieron posibilidades como conductora y me audicionaron como tal. El productor me eligió en vez de a los chicos y, aunque a la mera hora cancelaron la creación de ese show, me llamaron para “Tres Tristes Tigres”.

¿Qué es lo que consideras para decidir si aceptas o no un proyecto de actuación?

Principalmente me fijo en el proyecto en sí y en el personaje que me ofrecen. A veces el proyecto no me es muy atractivo pero el personaje sí y viceversa. No me importa tener un personaje pequeño en un proyecto de mi interés, sobre todo cuando la producción no me conoce. Para mí es una oportunidad de mostrarles mi trabajo para que me tomen en cuenta para mejores papeles después. Además, soy de las que piensan que no existen papeles pequeños, y ya he tenido la oportunidad de hacer crecer un personaje como ocurrió con mi papel de “Laura”, en “Los Cousins” (Galavision-Univision 2018) que nació como un personaje muy pequeño, y terminó como personaje principal.

“Me gusta crear personajes que constituyan un gran reto, que no se parezcan en nada a mí”

¿Algún proyecto del que te arrepientas?

No; si algo no salió bien alguna vez, no dejó de ser una enseñanza. De los errores se aprende.

Laura Ruiz interpretando a la entrevistadora Bere Nais junto a Eugenio Derbez



¿Y el que te hace sentir más orgullosa?

“Derbez en Cuando” y “XHDRBZ”, porque Eugenio me dio la oportunidad de crear mis personajes desde el papel. Prácticamente todo lo que actué en esos programas, lo escribí yo. Obviamente; al primer escrito que yo entregaba también le metían mano los otros escritores y hasta el mismo Eugenio, porque esa era la dinámica. Yo también le metía mano a lo que escribían los demás, pero, en esencia, eran mis ideas. Y pues aprovechaba para inventar personajes a capricho; si de pronto tenía ganas de interpretar un vampiro, lo hacía, o si quería salir de pelona, o parodiar a la agente Scully de “Los Expedientes Secretos X”, también lo hacía.

Regresemos un poco a tus participaciones en los programas de Eugenio Derbez, interpretando a “Bere Nais”. ¿Cómo llegaste a ese equipo?

Los conocí en “Al Derecho y al Derbez”. Fue muy gracioso porque yo vi el programa un día en la Tele, y pensé: “¡Esos tienen mi sentido del humor!”. Pero nunca se me ocurrió que terminaría trabajando con ellos. 

Al poco tiempo de haber visto el programa me dieron un llamado, y luego otro, y otro.

Terminé haciendo pequeños papeles en algunos de sus sketches. Posteriormente, cuando estaban preparando “Derbez en Cuando”, el productor Elías Arauz me invitó a un casting. Yo di por hecho que era un casting para actores, pero cuando llegué, nadie se parecía a mí. Cuando vas a un casting de esos… ¡Todos tenemos el mismo tipo! De hecho, no había más mujeres.

Cuando Eugenio llegó y me vio, me preguntó que qué hacía ahí, y, cuando le dije que iba al casting, se rio porque supo enseguida que yo no tenía idea de lo que se trataba el asunto.

Pero ¿y luego? ¿De qué se trataba?

Nos metieron a una sala de juntas a todos al mismo tiempo -eso nunca pasa en los castings para actores– y nos pidieron que nos presentáramos. Para entonces ya estaba muy segura de que algo andaba mal. 

Cuando todos comenzaron a presentarse como los grandes escritores de SOGEM que eran, yo ya estaba viendo cómo meterme debajo de la mesa. Al llegar mi turno, pues le dije a Eugenio que yo era actriz y contadora, y que no sabía qué hacía ahí. Él se rio y me invitó a quedarme, me comentó que Pepe Sierra y Gus Rodríguez (sus directores creativos) eran publicistas, y que él era actor y cineasta; que ninguno de ellos había estudiado específicamente para ser escritor y que no perdería nada intentándolo. Hice la prueba y, como a la semana, me llamaron para darme la bienvenida al equipo.

¿Cuál fue tu participación en el diseño y desarrollo de ese personaje? (Bere Nais)

Cuando me encontraba estudiando la carrera de actor nos pidieron una tarea: Inventar un sketch de comedia. Yo inventé el de una mujer que era crítico de cine basado en un amigo muy gracioso de Veracruz, que cuando estábamos en la prepa, fue contratado para hacer reseñas de cine. 

Ya trabajando con Eugenio, tomé ese sketch y lo adapté para que el crítico fuese él, mientras yo lo entrevistaba. Ese nuevo crítico se especializaba en cine mudo. Cuando Gus Rodríguez vio el sketch, me recordó que Eugenio, en esos momentos, nos había pedido un personaje mudo (porque era muy fan de Mr. Bean) Gus me pidió que me olvidara del cine mudo, ya que el mudo tenía que ser el crítico. Entre Gus y yo, les dimos forma a esos sketches y él les puso el nombre a los personajes. Lo demás; la personalidad, el estilo, etc., surgió de mi proceso actoral de creación de personaje.

¿Qué aprendizaje te dejó esa etapa?

¡Aprendí muchísimo con ellos y tuve vivencias únicas! Sobre todo con Pepe Sierra que desde el principio me estuvo apoyando y guiando para que yo pudiera escribir sketches de los diferentes personajes que ya tenía Eugenio. Gracias a él, también viví una de las experiencias más interesantes de mi vida, al proponerme para colaborar con ellos en el Mundial de Fútbol de Francia ´98 haciendo cápsulas de comedia desde allá. Trabajar con el horario volteado y en un país con otras costumbres y reglas, y durante un evento tan concurrido, no fue nada fácil pero fue maravilloso.

Por otro lado, Eugenio me dio la oportunidad de hacer cosas como dirigir; eso ocurrió una vez que Pepe y Gus no estaban disponibles y decidió enviarme a mí a encargarme de una escena con el periodista Guillermo Ochoa.

De no haber sido actriz, escritora y contadora, ¿en qué otras áreas habrías estado?

Definitivamente, lo mío son las comunicaciones. Así que de una u otra forma, estoy segura de que hubiera terminado siendo figura pública y compartiendo mi mundo con la gente.

“No me importa tener un personaje pequeño en un proyecto de mi interés, sobre todo cuando la producción no me conoce”

En este momento de tu vida, ¿hay algo de lo que te lamentes?

Bueno, si hubiera sabido antes las cosas que sé hoy, seguramente no habría cometido tantos errores, pero ninguno fue tan grave como para que no tuviera solución. Así que, en realidad, no, no me lamento de nada. 



¿Cómo es un día regular en la vida de Laura Ruiz?

A la fecha, he de contarte que terminé casándome con Pepe Sierra y tenemos una hija adolescente ya. Somos muy unidos y hacemos muchas actividades juntos. Con Pepe he seguido trabajando en algunos proyectos, y Vane (la hija), me introdujo al mundo de las redes sociales y me volvió tiktoker e influencer. Lo que comenzó como un juego, se ha convertido en complemento de mi trabajo y en pretexto para compartir más experiencias con ella. Vane es muy activa; nos ejercitamos juntas diariamente y ejercitamos también a nuestros dos chihuahuas, que son los eternos bebés de la familia, aunque están muy viejitos ya. Nuestros pasatiempos favoritos son ir mucho al cine y ver series en casa.

¿Proyectos a corto y mediano plazo?

Mi familia es prioridad y en estos momentos pasaremos por un gran cambio porque mi hija se va a vivir al extranjero. Por eso, ahora sólo puedo hacer trabajos a distancia, porque la ayudaremos a mudarse. Pero, pasado ese evento, retomaré los castings para seguir con la actuación y la conducción. Además, mi público me ha pedido que comparta mi experiencia con la enfermedad autoinmune que padezco y cómo es que he logrado permanecer sin síntomas por más de 15 años, así que en algún momento me pondré a trabajar en un libro de autoayuda.

¿Algún sueño por realizar?

¡Muchos! Quiero hacer cine y series; quiero volver a conducir programas de televisión y trabajar dentro y fuera de México.

¡Que así sea, Laura querida! ¡Que así sea!