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El drama de la clase media argentina | GEORGINA CANTORE | Mayo 2024


Por: Georgina Cantore
Fotografía: Internet 

El drama de la clase media argentina

Pareciera que la clase media tuviera una pérdida de memoria y olvidara lo que alguna vez fue.

Sin duda, la clase media argentina nunca ha querido ser lo que es, clase media, sino lo que no es y que probablemente nunca llegará a ser, clase alta.

Por otro lado, la actual situación económica del país, hace que la posibilidad de mantenerse dentro de esa clase media, no solo sea difícil, sino que hace más probable la posibilidad de bajar la clase inmediatamente inferior.

Algo que pareciera muy simple y hasta obvio, se ha convertido en la causa de la llamada grieta argentina, término que describe la división entre militantes de diferentes partidos y fenómeno que ha sido causa de enfrentamientos políticos y culturales generalizados, caracterizados por la irracionalidad, el odio, el prejuicio y la intolerancia. 

En este contexto, se crea un círculo vicioso que se produce cuando los gobiernos de derecha empujan a la clase media hacia la clase baja, para después de determinadas medidas populistas, permitir que una parte esta, emerja nuevamente al recuperar su poder adquisitivo. 

Pareciera que la clase media tuviera una pérdida de memoria y olvidara lo que alguna vez fue, degradando y denostando a la clase baja y creándose un proceso donde poco a poco, esta clase media pasa a formar parte de la clase baja, y logrando así los gobernantes, su desaparición a través de un proceso que de manera natural, termina dejando más ricos a los ricos y más pobres a los pobres.

Sin embargo, una gran parte de esta responsabilidad es del pueblo, ya que quienes gobiernan salen de este último, y ellos más que nadie, conocen “como la palma de su mano” las aspiraciones de los argentinos, ese deseo ferviente de querer ser y de pertenecer.   Sin importar su ideología política, esto les allana el camino y mientras hacen sus negociados (con un buen asado de por medio, claro), intentan vender la idea de que son enemigos íntimos.

Y ahí estamos los argentinos, unos de un lado y otros del otro, tomando partido, preocupados por diferenciarnos del otro, de no ser vinculados con ese otro que claro, siempre será el pobre.  Logrando eso, a través de todo tipo de injurias y prejuicios, al igual que alentando la idea que todo el problema económico, social y cultural que atraviesa el país, es responsabilidad de una clase que no trabaja, ni tiene intención de hacerlo, de una clase que vive de los planes sociales y que es una mantenida por el Estado.

Y mientras esto sucede, los políticos en turno hacen de las suyas, tomando siempre ventaja de las situaciones que a ellos les resulten más favorables.  Dependiendo de su ideología, los procesos serán diferentes, pero su objetivo siempre será el mismo.

Como argentinos, debemos dejar a un lado la estigmatización de un sector de la sociedad, ya que, si no nos unimos como hermanos, difícilmente podremos superar esta grieta que se ha creado, o mejor dicho que ha sido creada de manera intencional y con propósitos para nada nobles. 

geor.cantore@gmail.com