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JADE | La voz más dulce del anime | EDUI TIJERINA | Septiembre 2022

Entrevista: Edui Tijerina Chapa
Fotografía: Cortesía JADE



JADE
La voz más dulce del anime

A mitad de los 80’s, cuando comencé a colaborar para el equipo de producción de “Siempre en Domingo”, conocí al Dueto “JADE” que destacaba por sus interpretaciones en nuestros programas de televisión y, particularmente, en eventos de la talla del Festival OTI.

Entonces, Mary Terán, la voz femenina, originaria de Monterrey, Nuevo León, me ubicó como su “paisano” y desde entonces, cada vez que coincidíamos en pasillos o detrás del escenario, así me saludaba: “¿Cómo estás, paisano?” “¡Nos vemos, paisano!”.

A fines de los 90’s les perdí la pista hasta que, en un aula universitaria, entre mi grupo de alumnos de la materia de Guiones, una chica se me acercó y me dijo: “Profe, me llamo Diana y soy hija del Dueto JADE” Fue a partir de ese día que retomamos comunicación y hemos seguido muy de cerca nuestros caminos profesionales. Yo, en verdad, muy orgulloso de ver todo lo que ha hecho y logrado a nivel internacional. 

Hoy, feliz de la vida, me complazco en presentarles a Mary, mejor conocida, precisamente, como JADE, una talentosa intérprete que se ha hecho de prestigio y reconocimiento no sólo por su sensibilidad y capacidad interpretativa sino, también, por conectar con el público seguidor del anime japonés.

JADE, ¿viajamos a tu infancia? 

¡Claro! ¡Mi infancia! Estuvo llena de risas, diversión, paseos y mucha música. Mi papá fue maestro de guitarra y, cuando daba clases a los niños ricos de Monterrey -lo digo en broma- nos invitaba a ir con él y aprovechar para seguir aprendiendo. Obviamente, cada Día de las Madres hacíamos recorrido para llevar serenata a las mamás de todos sus estudiantes. 

En mi casa siempre hubo guitarras. Somos familia de músicos, compositores, poetas y de grandes amigos que hacían de nuestras reuniones momentos que ahora recuerdo con tanto cariño. Obviamente, todo eso, aunado a que mis padres siempre me pedían que cantara, marcó mi vocación.


Entonces, así fue como descubriste esa vocación. 

Exactamente. Con el tiempo, al ver que la gente disfrutaba lo que hacía y eso me provocaba felicidad, me quedó más que claro que mi camino era ese. Y lo sigue siendo. 

Tengo muy presente cuando mi mamá tenía que dividirse y escoger entre ir a oírme cantar en la escuela, por primera vez en un escenario -tendría unos 6 años- o ir a ver a mi papá, que concursaría en un programa que tenía Rómulo Lozano, que era el productor de la emisión y con quien, después, hice una gran amistad. Me tocó ir varias veces a su programa y hasta le conté esta misma anécdota. 

El caso es que, a la hora de la hora, mamá decidió ir a verme. Cuando estuve en el escenario y sentí el aplauso de la gente, mi corazón infantil descubrió ese primer amor por la música. Entonces sentí la seguridad de que la música me acompañaría para siempre.

“Cuando nací y papá escuchó mi llanto, dijo: ‘Mija va a ser cantante o rumbera”

Dados los antecedentes, tu familia te apoyó desde siempre. 

En casa contaban que cuando nací y papá escuchó mi llanto, dijo: “Mija va a ser cantante o rumbera”. Gracias a Dios soy cantante porque bailar no es mi fuerte. Para mi padre, que en paz descanse, no había cantante que fuera mejor que “su negra”, como me decía.

Siempre estaban en lo posible en cuanto evento, festival, concurso o bohemia donde me presentara. Murió mi papi, pero mi mamá sigue admirándome. Aunque, he de ser sincera, ella es más objetiva y en ocasiones me dice: “Estuviste muy bien, sólo que desafinaste un poco”. ¡Amo a mis padres!

¿Fue ahí mismo, en Monterrey, donde comenzó tu etapa profesional? 

Sí. Cuando mi papá me llevó a “Estrellas de Oro”, que ahora es Multimedios, para que hiciera una prueba para grabar jingles, es decir, comerciales cantados, con Edu, quien era el Director Musical. A la fecha, sigo sin saber cómo fue que se le ocurrió llevarme, pero fue acertado, porque me quedé e hice muchísimos para radio, cine y televisión. De hecho, esa actividad me siguió cuando me fui al entonces Distrito Federal, hoy CDMX.

¿De dónde viene el nombre de JADE? 

Pues, como señalaste al principio, formaba parte del dueto JADE, junto con Juan Francisco “Alazán” Rodríguez, un gran compositor y cantante, padre de mis hijas Karla y Diana. El nombre se escogió de una lista propuesta por un gran amigo y productor musical, Juan Carlos Abara -recordado por su personaje de “El Duende Bubulín”- y por Francisco Curiel (QEPD) quien fue nuestro representante por mucho tiempo. 

Cuando nos separamos decidí quedarme con el nombre pues siempre he pensado que el artista hace el nombre y no al revés, así que era igual llamarme así o buscar otro. 

La explicación de por qué JADE es que, al ser una piedra semipreciosa que simboliza la pureza y sabiduría, y de la que se cree que aporta prosperidad, caridad, valor y mucho amor a la familia, conectaba con lo que buscábamos reflejar en el escenario.

JADE con sus alumnos.


¿Fue difícil dejar tu tierra natal para mudarte a la capital del país? 

Sin duda. Mi mayor reto fue decidir mudarme a DF. Entonces había ganado un Festival cuya sede era, precisamente, la Ciudad de México. Me refiero a “Valores Juveniles”, que recorría el país entero haciendo audiciones a jóvenes talentos que, luego de pasar por varios filtros y sesiones eliminatorias, llegarían a la gran final, transmitida por Televisa, que se consideraba la plataforma más grande de Latinoamérica.

Al tomar la decisión, lo hice basada en mi interés por investigar qué más había para mí y mi familia, así como en la resolución de arriesgar mi zona de confort. 

Gracias a ese riesgo, a que di ese paso, se comenzaron a abrir puertas, tanto grabando en inglés como haciendo coros para cantantes reconocidos, ser vocal-coach del propio Festival, en fin. La vida me deparaba mucho más. 

¿Cómo ingresaste al mundo del doblaje? 

En “Valores Juveniles” conocí a Ricardo Silva, quien ya se nos adelantó en el camino, quien fue intérprete del opening “Chala Head Chala” de la famosa saga de “Dragon Ball”, que junto con su hermano Nicolás habían armado un dúo para participar en el Festival.

Poco después de la final, Ricardo me llamó para grabar el tema de apertura de una caricatura. Don Francisco Colmenero, gran actor y director de doblaje, gran pilar de esta actividad en México y América Latina, me escuchó. Se acercó y, así directo, me dijo: “Ya eres de la familia”.

“Me enorgullecen enormemente las producciones que hemos hecho de anime desde un pequeño grupo de trabajo”

Ya te tocaba.

Así comenzó esta etapa de mi historia. He grabado con maravillosos compañeros, además, he sido dirigida por grandes de la talla de David Foster, un gran director musical que ha compartido su talento con figuras como John Lennon, “Chicago”, Jennifer López, Celine Dion, Barbra Streisand y Michael Jackson, por mencionar sólo algunos.

¿Cuál es tu género preferido? 

Me gusta mucho el jazz, el blues. Disfruto escuchar “The Manhattan Transfer” y grupos en directo. El bolero no se queda atrás.

Retomando el tema de las series animadas: sé que los fans de esas producciones son muy especiales. ¿Qué experiencias has tenido con ellos? 

Vivo en Miami, Florida, desde hace 21 años. En el 2016, me tocó ver y escuchar que unos compañeros estaban en un escenario cantando lo que regularmente grabamos en la oscuridad de una cabina y sale al público como parte de una producción animada. 

Eso llamó mi atención, porque nuestro trabajo no era del todo reconocido, pues la gente no siempre se entera de quién está detrás de un personaje o tema musical, ya que sólo unos pocos famosos llegan a aparecer en los créditos. 

Me dio curiosidad y le comenté a Ricardo Silva, pensando en que se podía dar mayor visibilidad a lo que hacemos. Él me presentó con Carlos Arroyo quien, hasta la fecha, tiene a su cargo la organización de ConComics en Guadalajara, Jalisco, quien me extendió invitación para subir por primera vez a un escenario interpretando canciones de series de anime a las que he dado voz.

JADE en presentación en Ecuador.


¿Y qué tal? ¿Cómo te fue? 

Yo estaba temerosa de que la gente se preguntara: “¿Y ella? ¿Quién es?”. Ese miedo se desvaneció al escuchar a los fans algo que yo había grabado años atrás. Me emocioné tanto que comencé a llorar, pues nunca imaginé el impacto que causaría en mi corazón el saber que formo parte de la infancia de muchos.

También has estado en convenciones a nivel internacional. ¿Volviste a sentir miedo? 

Creo que el miedo era el mismo de la primera vez, cuando canté en Guadalajara. Me preguntaba si conocerían mi trabajo. La anécdota quizás más presente es de cuando fui a Argentina como única invitada, lo cual dejaba sobre mí una gran responsabilidad pues era sólo un concierto. Es decir, no fue como en otras convenciones en las que se organizan varios shows con diferentes artistas y fabricantes que van a presentar su mercancía. ¡Era sólo yo!

Total, que ahí iba yo. Temerosa, pero contenta. En el camino pasaron muchas cosas: el vuelo se canceló. Tuve que tomar otro. Llegando al país, cansada por lo largo del viaje, no me dejaban entrar por no haber pagado no sé qué formulario y mi maleta se perdió. Por fortuna todo se arregló y entré al hotel apenas media hora antes del evento. Debo agregar aquí que, aparte de todo eso, era mi cumpleaños. 

Al salir al escenario, con toda la adrenalina y dispuesta a dar lo mejor de mí, ¿qué crees? ¡El público me desarma al sorprenderme cantando “Feliz Cumpleaños”! ¡Ah, cómo lo disfruté!  

“He sido dirigida por grandes de la talla de David Foster, que ha compartido su talento con figuras como John Lennon, Jennifer López y Michael Jackson”

De tus proyectos, ¿hay alguno que te arrepientas de haber hecho? 

Hubo una producción llamada “Tu Juguete” en la que, a petición de la compañía disquera con la que estaba, grabé cumbias. Era un reto, porque no era mi género, pero estaba segura de que podría aportar algo nuevo, haciendo “feels jazzescos”, como se los explicaba a los arreglistas, pero no quisieron. Al contrario, me pedían que me desafinara de vez en cuando para que fuera, según ellos, “popular”.

También solicitaron que usara ropa muy corta y escotada para las presentaciones. Las sesiones fotográficas resultaban incómodas y los eventos, pues, definitivamente no eran lo mío. 

Después salió Selena Quintanilla y, aunque jamás me compararía con tan gran artista, debo decir que la manera en que interpretaba los temas era justo la línea estilística que yo quería hacer. 

¿Y el que te hace sentir más orgullosa? ¿Te soy sincera? 

Tuve la oportunidad de aparecer en grandes producciones, pero me enorgullece enormemente las que hemos hecho de anime desde un pequeño grupo de trabajo que he conformado con mi hija Karla Veron y Luis Gasca, quienes se encargan de la traducción y adaptación. Mi esposo, Carlos Gastelum, se puso a estudiar Protools para poder grabar desde casa, aunque muchos años invertí en diferentes estudios tanto en Estados Unidos como en Monterrey y Ciudad de México. 

Así nació “La Voz Más Dulce del Anime” con “Simplemente Ranma” Uno y Dos; “Arigatou”, “Grandes Duetos”, “Jugadora Uno” y algunos más que vienen en camino.

De no ser cantante, ¿qué serías? 

Me gustan los niños y la docencia, así que te diría que maestra de música para niños… pero ya lo soy. Soy licenciada en Kindermusik International, lo cual me costó muchas lágrimas pues todo el estudio fue en inglés y en ese entonces sólo sabía unas cuantas frases.

¿Cuál sería tu máximo punto profesional? 

Me gustaría tener mi propia escuela, donde pudiera maximizar la importancia de la música en los pequeños. Tener grupos de padres con sus bebés para que ellos también aprendan. Me he dado cuenta a que falta mucha información y cultura musical a nivel general. 

También me gustaría, en mancuerna con mi esposo, que es actor, ofrecer clases de teatro. Juntos haríamos una gran mancuerna, tal como lo hemos sido como esposos desde hace más de 30 años.

JADE con sus compañeros del grupo de anime.


También has sido parte de los Latin Grammys. 

Así es. He tenido la oportunidad de pertenecer al Comité de Selección y Chairman de los Latin Grammys.

¡Siempre muy activa, entonces! 

Desde hace 10 años, soy la voz de “Semillitas”, un programa de televisión dedicado a los pequeños. Actualmente tengo un programa llamado “Anime entre mis Amigos” en mi propio canal de YouTube, donde los invitados son todos los que conformamos el mundo del anime.

Como verán, la música ha sido mi constante, por eso lo que voy a declarar lo refiero con convicción: tienes que buscar qué te apasiona, qué te hace feliz y, así, saber a qué viniste al mundo. Entonces, todo cobra sentido, la vida tiene propósito y se aclara tu identidad.

“Me gustaría tener mi propia escuela, donde pudiera maximizar la importancia de la música en los pequeños”

¿Algo que quieras agregar para nuestros amigos lectores de “Arte, Cultura y Sociedad”? 

Si de algo estoy segura, es de que el amor de Dios ha hecho todo lo que les he contado. Ha valido la pena porque siempre he tenido un propósito, que es dar amor a través de la música. Él me dio esa habilidad y, lo más importante, mis hijos Karla, Diana, Carlo y mi esposo Carlos, así como mis nietos, Lhia y Jake, hemos formado lo más importante: nuestra Familia.

JADE con su nieto Jake