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Es agotador | IRMA IDALIA CERDA | Abril 2022

Por: Irma Idalia Cerda
Fotografía: Especial


Es agotador

Ver, escuchar o leer noticias cada vez es más estresante, agotador y hasta cierto punto inútil. Desde hace tiempo que dejé de ver las noticias por la televisión abierta, pero entonces tenía las páginas de diferentes medios de comunicación y en automático me aparecían por Facebook, y regularmente publicaban asesinatos, feminicidios, suicidios y rara vez salía una nota que no fuera de color rojo.

Por salud mental dejé de seguir esos medios por las redes sociales, pero de alguna manera me termino enterando porque mis contactos comparten esas noticias en las que hay uno o varios afectados por diferentes motivos y aunque no los conozca, empalizo con su situación, pero no puedo hacer nada por ellos.

Y, por otro lado, está el tema de la política, ya sea a nivel local, nacional e internacional, y se supone que lo que se genera en este rubro es “serio”, “formal”, “interesante” e “importante”, pero no, desde hace mucho que dejó de tener esas características.

Lo que tenemos en cambio es una conferencia diaria protagonizada por el presidente de la República que más bien parece una rutina de comedia mal lograda, en la que hay ciertos personajes que se autonombran “periodistas”.

Y a veces no doy crédito a lo que veo, escucho o leo; hay cosas tan inverosímiles que me parece que estoy en una realidad alternativa. Y aunque yo soy reportera, se supone que debo “empaparme” de noticias, de estar no solo al día, sino al minuto informada de TODO.

Pero ¿de qué me sirve información poco creíble? prefiero permanecer ignorante, y dedicarme a trabajar únicamente a lo que yo tengo alcance dentro de la fuente cultural que la verdad sea dicha, es el oasis de cualquier periodista, y más en estos tiempos convulsos.

Tal vez algunos opinen que no podemos aislar los ámbitos, ya que todo funciona como un rompecabezas en el que las piezas finalmente encajan, y sí, estoy de acuerdo, pero si en este caso, los organismos que promueven el arte y la cultura tienen su propio esquema, que siga funcionando así.

Cierto que es inevitable que alguna vez suceda que lo cultural tenga un guiño político y que el deporte se tiña de rojo, como los hechos lamentables que ocurrieron el pasado 5 de marzo en el Estadio La Corregidora de Querétaro, una tragedia que dejará una mancha muy oscura en las páginas del futbol, pese a los esfuerzos que hagan por limpiar la sangre que corrió ese sábado.

A eso también le sumamos el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, y, por si fuera poco, el estrés que tenemos encima con dos años de pandemia y todo lo que ello implica; tengo amigos y colegas que han decidido dejar de usar el Facebook porque hubo una temporada en que todos los días había un compañero o ser querido muerto a consecuencia del COVID-19 y de sus variantes. Es mucho dolor que no se puede procesar de un día para otro.

Sinceramente yo también he querido cerrar mi cuenta de Facebook, pero irónicamente no puedo por cuestiones laborales. Entonces, decidí que lo mejor es pasar el menor tiempo posible en este espacio virtual en el que la mayoría tenemos una cantidad exagerada de “amigos” y una constante lluvia de imágenes desde triviales hasta repulsivas, que a la larga termina deprimiéndonos y agotándonos. 

irma_idalia@hotmail.com