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ADRIANA WILLIAMS | Actriz regia con piel de elefante | EDUI TIJERINA | Enero 2022

Por: Edui Tijerina Chapa
Fotografías: Adriana Williams


ADRIANA WILLIAMS
Actriz regia con piel de elefante

La conocí hace algunos años en las aulas de la Escuela de Comunicación, en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, de la Universidad Regiomontana (U-ERRE). Fue mi alumna en varias materias, incluyendo la de Guiones para radio, TV y cine.

Con el tiempo se ha ido abriendo paso en los campos de la conducción y la actuación. Primero a nivel local y, ahora, nacional e internacional, en telenovelas, series, películas y programas unitarios.

Aunque nos hemos seguido la pista por redes sociales y coincidido personalmente en dos o tres ocasiones, en reuniones y eventos, ahora tengo la oportunidad de conversar ampliamente con ella y compartir con todos ustedes, amigos lectores, los siguientes detalles de su andar por ese camino que todavía le ofrece mucho por recorrer. 

Les presento a Adriana Williams.

¿Cómo y cuándo descubriste tu pasión por los escenarios? 

Desde muy pequeña. Siempre amé bailar y cantar por toda mi casa. Recuerdo claramente aquellas participaciones en los festivales del jardín de niños. 

A los 4 años, ya modelaba para una agencia muy prestigiada, reconocida en todo México, bajo la guía de Rosina Ramón. Hacía pasarelas, fotos, catálogos y comerciales. Así pasé mi infancia. Y yo muy feliz. Amaba hacerlo.

Si la base fue el modelaje, ¿en qué momento diste el giro hacia la conducción y la actuación? 

Al poco de cumplir 10 años, me presenté a las audiciones para bailarinas de los espectáculos del parque temático “Plaza Sésamo”, que estaba por inaugurarse en Monterrey, Nuevo León, México… ¡Y me quedé!

Ahí, empecé a llevar un entrenamiento intensivo, de fuerte disciplina, tanto en baile como en canto y actuación. Lo que para otros era “trabajo”, para mí era un disfrute, porque se me daba de manera natural. Siempre ha sido mi pasión. Por eso mi felicidad al ser parte de todo esto.

Con eso entiendo que siempre has tenido el apoyo de tu familia. 

Así es. Totalmente. Así ha sido desde el principio. Aunque también desde el primer momento se han preocupado por la inestabilidad de la carrera. Esa fue la razón por la que les hice y he mantenido la promesa de nunca dejar de prepararme y buscar en cada paso las mejores calificaciones.

Sacrifiqué muchos cumpleaños y cosas de niños por estar en el parque dando shows, pero no recuerdo eso como algo faltante en mi vida. Al contrario. Siempre tuve la opción de decidir entre seguir en esas actividades o dedicarme a ser una niña de casa, de amiguitas y de juegos con muñecas. No me arrepiento de mi elección.


“A los 4 años, ya modelaba para una agencia muy prestigiada, reconocida en todo México”

¿Obstáculos? 

Muchos. En todo momento se presentan. Esta es una carrera con sus complicaciones, como la mayoría. Exige mucho temple y tolerancia a la frustración. Se necesita carácter, enfoque, claridad en lo que quieres. No cualquiera maneja adecuadamente esas exigencias.

Otro tema importante es el no dar las cosas por seguras y sentadas. Una debe prepararse continuamente, actualizarse, estar informada de lo que se hace en la industria cultural y del entretenimiento y de cómo van cambiando los gustos del público. Por eso, cada vez que puedo, sigo tomando cursos y talleres de actuación, conducción, danza, canto, teatro musical, etc.

Cuéntame de tu formación académica. ¿Has ejercido tu carrera?

Como señalaste al principio, estudié la Carrera de Comunicación en la Universidad Regiomontana. Combinaba con trabajo en una casa productora, fungiendo como asistente de dirección y de producción. Obviamente, fueron grandes oportunidades para ver en campo lo que aprendía en el salón de clases y viceversa.

Posteriormente, entré a la Prepa TEC (Campus Santa Catarina) como coordinadora de Difusión Cultural, y seguí aplicando los aprendizajes universitarios. Hasta que se dio la oportunidad de mudarme a Ciudad de México y me integré al CEA (Centro de Educación Artística) de Televisa, bajo la dirección de Eugenio Cobo.

Insisto, la preparación tiene que ser continua.

Adriana Williams durante una filmación.


“Tengamos piel de elefante. No hay que frustrarse. La nuestra no es una carrera para sufrir. Desempeñamos una labor tan hermosa”

Nunca faltan los que cuestionen la actuación como oficio, como profesión. Sin embargo, lo cierto es que los actores y actrices tienen una gran responsabilidad social.

¡Sin duda! 

Quienes nos dedicamos a esto tenemos un peso muy grande porque, efectivamente, cada personaje puede dejar una huella imborrable en alguien. Considero que la mayor cualidad de los actores y actrices, más que el talento, es el nivel de responsabilidad que puedan asumir con el arte actoral.

Hay que recordar que los personajes son reflejos de la complejidad humana, por lo tanto, al juzgarlos me juzgo a mí misma. Hay que entenderlos, defenderlos, cuidarlos. No señalarlos. Admirarlos, no humillarlos. En eso radica nuestro verdadero compromiso: aceptar a nuestros personajes con todo lo que eso implica.

En esta disciplina, ¿quiénes han sido tus principales mentores?

Mis maestros del CEA. Me enseñaron muchísimo. Todos y cada uno de ellos han dejado huella en mí.

Un gran consejo que recibí de una maestra de teatro fue que debemos tener piel de elefante “para que nada les afecte, porque esta es una carrera muy dura y los desplantes que tendrán que enfrentar serán muchos…”


Y tú, ¿compartes algún consejo con tus colegas?

El mismo: Piel de elefante, chavos y chavas. No hay que frustrarse. La nuestra no es una carrera para sufrir. Desempeñamos una labor tan hermosa. Disfrutemos el proceso de interpretar personajes, cada sesión de casting, cada rechazo, cada proyecto. Nunca dejen de prepararse.

Al momento, ¿cuál ha sido tu mayor reto?

Un personaje que interpreté para una película titulada “Peligro en tu Mirada”, que se filmó en marzo del 2020. Se trataba de una chica eslovaca, Nadia Stepanova. Para darle vida, tuve que llevar sesiones de asesoría con un coach de acento y vocabulario del idioma. También me tocaron varias escenas “subidas de tono” para las cuales también tuve que prepararme. 

“Hay que recordar que los personajes son reflejos de la complejidad humana, por lo tanto, al juzgarlos me juzgo a mí misma”

¿Prefieres actuar en teatro, cine o TV? ¿Por qué?

¡Uy! ¡Qué difícil! La verdad, no podría decidirme por uno.

Adriana Williams en escena.


¿Crees en la inspiración?

Sí. Creo que existe la inspiración. Pero también creo que disciplina mata talento. Al igual, he conocido actores que son natos y muchos otros que tienen que esforzarse más.

¿Cuál es tu género preferido, el consentido?

Para ver, amo el drama y romance. Para actuar, el thriller y drama.

¿Y el que más se te dificulta? ¿Por qué?

La comedia. Me parece lo más difícil. De hecho, tomé un curso con Héctor Suárez Gomís, y me costaba trabajo soltarme, pero me encantó y aprendí mucho.

De tus proyectos televisivos y cinematográficos, ¿cuál te hace sentir más orgullosa?

Todos me han dejado grandes aprendizajes. A todos les he puesto mi amor y han tenido su magia. 


Hablando de la pandemia, ¿qué tanto ha afectado tus carreras como actriz y conductora?

Pues sí nos afectó a todos, aunque, al decir verdad, no me puedo quejar. Este tiempo ha servido para trabajar en mí, para cultivarme, reflexionar. Ahora ya todo está más activo que nunca.

“La mayor cualidad de los actores y actrices, más que el talento, es el nivel de responsabilidad que puedan asumir con el arte actoral”

De no hacer lo que ahora haces, ¿qué te gustaría? 

Me hubiera encantado ser bailarina, pero soy comunicóloga y también amo mi carrera.


¿Y proyectos a corto y mediano plazo? 

Actualmente participo en la telenovela “Si nos dejan”, para la empresa Televisa. Y estoy al pendiente del estreno de la película “Peligro en tu Mirada” por la plataforma Pantaya en Estados Unidos y, muy pronto, en México.

“Creo que existe la inspiración, pero también creo que disciplina mata talento”

¿Algo que quieras agregar? 

Sí. Una cita de Konstantin Stanislavski, un gran maestro, referente para todos los que amamos y vivimos de la actuación. Algo que, aunque se dirige a los actores, puede aplicarse a todos, en cualquier área y etapa:

“Un actor debe trabajar toda su vida, cultivar su mente, desarrollar su talento sistemáticamente, ampliar su personalidad; nunca debe desesperar, ni olvidar este propósito fundamental: amar su arte con todas sus fuerzas y amarlo sin egoísmo”.