Parecer ante de ser
El gran dilema en la comunicación de cualquier concepto es, si primero se tiene que “ser” antes de “parecer” o si es al contrario, primero “parecer” para después “ser”
¿Qué es primero, “ser” o “parecer”?
La gente que defiende el “ser” antes
de “parecer” lo hace convencida de
que se tiene que seguir un proceso
lógico de preparación, educación,
trabajo, ejecución, mejora y cumplimiento de compromisos; para
así ir desarrollando e igualando el
“parecer” con el “ser”.
Por otro lado, los que defienden
el concepto de “parecer” antes
de “ser”, lo hacen para comunicar desde un inicio lo que quieren
llegar a ser, pero trabajando con
actitud y plenamente convencidos
de hacia donde quieren llegar. No
es un tema de engañar a alguien o
pretender dar la apariencia de algo
que no se es, sino que solamente
se trata de priorizar lo que se desea
comunicar y trabajar con todos los
“frentes” de manera inteligente.
Recientemente, tuve la oportunidad
de presenciar una banda musical
de Dark Metal llamada “Shadow
Ministry” originaria de Austin, Texas.
(Quizás no sea el género musical
que usted acostumbre escuchar,
pero lo menciono sólo para ilustrar
el concepto). Cada uno de los integrantes de la agrupación eran muy
talentosos, contaban con una calidad interpretativa bastante buena,
tenían una propuesta musical interesante y ofrecían un espectáculo
muy bien montado.
¿Cuál fue el problema entonces?
Que el público claramente percibió que la banda no se “parecía” a
lo que se estaba comunicando y
el talento de los integrantes no se
capitalizaba a través de las notas
musicales que ejecutaban, al grado
que la audiencia simplemente no
se “ganchó” a un concepto inexistente. Las razones fueron varias,
siendo principalmente su vestimenta inapropiada, su bajo desenvolvimiento escénico y su nula
empatía con el público presente,
por mencionar algunas.
Entonces, ¿porqué no mejor “parecer” mientras se trabaja en llegar a
“ser”? ¿porqué no desde el primer
momento mostrar una actitud y un
compromiso para comunicar que
“ya se quiere ser”?
Los grandes vendedores lo hacen
todos los días, creando necesidades para así poder colocar los productos que ofrecen. Ellos tratan de
convencer que son la mejor opción
a través de un proceso de venta, sin
importar el producto que se ofrece.
Es por eso, que cuando la gente me
pregunta si es más importante “ser”
o “parecer”, yo siempre les contesto
que si tuviera que escoger entre
ambas, seguramente elegiría primero “parecer”, pero con la determinación y el compromiso pleno de
trabajar duro y con perseverancia
para llegar a “ser”.