MARTÍN ACHIRICA | Eutanasia para vivir | ROBERO GARZA | Noviembre 2021

A Metalhead Way of Life | RENO ALDRETTE | Agosto 2019

Por: Reno Aldrette
Fotografía: Archivo



A Metalhead Way of Life

Ser un Metalhead es más que sólo escuchar la música y vestir camisetas negras, va más allá de tomar cerveza y acudir a conciertos donde por lo regular hacer headbanging al ritmo de la melodía es parte fundamental de la experiencia de vivir el Metal y no sólo escucharlo por moda.

¿Por qué escuchas Metal? Es puro ruido ¿Entiendes lo que dicen? ¡Es la música del Diablo!

Las anteriores, son sólo algunas de las cosas más comunes que varias personas me han dicho acerca del género musical que escucho, y hoy quiero dejar en claro algo muy simple: ¿Realmente quieres saber mis motivos o sólo buscas criticar? Si lo que buscas es criticar: ¡Adelante! Soy a prueba de balas, pero si buscas legítimamente entender a un Metalhead, con mucho gusto podemos platicar. ¿Te ofrezco una cerveza? Porque esto va para largo… ¡Meh! tal vez lo mejor sea que platiquemos con un café y galletitas para no sacarte de tu zona de confort.

¿Por dónde empiezo? La verdad no sé…

Mira, a lo largo de mi vida me he topado con mucha gente que me ha preguntado que cómo es posible que escuche Metal ya que sólo se trata de ruido y no se les entiende nada a las canciones. Con todo respecto, a mi tierna edad de 46 años tengo experiencia suficiente como para poder explicarte lo que significa ser un Metalhead.

Ser un Metalhead es más que sólo escuchar la música y vestir camisetas negras, va más allá de tomar cerveza y acudir a conciertos donde por lo regular hacer headbanging al ritmo de la melodía es parte fundamental de la experiencia de vivir el Metal y no sólo escucharlo por moda. l Metal es un estilo de vida, uno no elige ser Metalhead para “pertenecer” y aunque se escuche muy trillado, el Metal te escoge a ti. Si al escuchar una canción no sientes que en tu interior va creciendo un emoción que sabes pronto estallará, entonces estás en el “lugar” equivocado. A diferencia de otros géneros musicales, el Metal se “siente”, no sólo se escucha con los oídos, sino también con el corazón.

Como seres que vivimos en sociedad, todos tenemos familia, amigos y conocidos que en algún momento nos toca coincidir en algún lugar, ya sea una fiesta, escuela, trabajo, celebración o cualquier cosa que se te pueda ocurrir donde un grupo de gente se reúna para convivir. Y como en todo, existe la diversidad de gustos y de elección, pues como ya mencioné vivimos en una sociedad libre.

Nunca falta en cualquiera grupo de amigos que se respete, al que le gusta el Pop y no sale de Maná y Paulina Rubio; también está el “norteño” hasta las trancas, que no lleva sombrero vaquero a la oficina porque su jefe no lo deja (acá entre nos, le decimos el “charrito monta perros” porque nunca se ha subido a un caballo); también está el rapero que se siente gánster y sueña con estar cantando en alguna peligrosa esquina del Bronx de NY y por supuesto yo: El Rocker, el Metalero, el Satánico, etc. Soy el que más “etiquetas” tengo simplemente por escuchar Metal, pero somos amigos y hemos aprendido a aceptarnos tal y como somos, aunque siempre existen esas dudas y preguntas que alguna vez tenemos la necesidad de hacer.  

- ¿Adoras al Diablo? - Me preguntan.

- ¡Por supuesto que no! – respondo.

- ¿Entonces por qué vistes con esas camisetas negras con “dibujitos” de calaveras o diablos y escuchas esa música que parece que canta un “monstruo”?

- Si lo tienes que preguntar, es porque nunca lo podrás entender.

Mucho de lo que se dice o piensa acerca de nosotros es un mito: me encanta vestir de negro y de hecho, el 95% de mis camisetas son de ese color. ¿Que si soy adicto a la cerveza? te puedo asegurar que mi hígado está en muy buen estado, gusto de tomar un par de cervezas bien frías cuando la ocasión lo amerita. ¿Que si soy satánico? Para nada… aunque fui criado como católico, no creo en el diablo y tampoco tengo fe en la iglesia. ¿Que si tengo tatuajes y uso aretes? Los uso porque quiero, porque puedo y porque me gusta. Que si a mis 46 estoy “muy viejo” para seguir escuchando esa música, me dice un amigo que es un año menor que yo, el Metal no tiene edad y yo tengo menos arrugas que tú.

Nada de lo anterior te puede definir como Metalhead, ni a mí ni a nadie. No porque vistes de negro, tomas alcohol y escuchas Heavy Metal en automático entras en la definición de ser un TRVE (Término con el que se denomina a aquel metalero que sigue fielmente al género musical que le gusta, jamás se desvía de las normas establecidas y defiende cualquier material que escuche aunque éste sea muy malo).

Yo conozco gente que a simple vista aparenta ser todo menos un metalero: usan pantalones de vestir, camisa tipo polo, lentes y un “andar” tranquilo, y cuando se encuentra con uno de esos TRVE vestido de negro, cerveza en mano y su chaleco con mil parches de bandas que ni siquiera él conoce, te sientes avergonzado al darte cuenta que el conocimiento del Heavy Metal del tipo que viste la polo, es mucho más extenso que el del individuo que tanto presume frente a los demás.  

Ser un Metalhead va más allá de todo eso, tienes que sentir la emoción que provoca su música y darte cuenta que estás moviendo el pié al seguir su ritmo. Tienes que entender el sentimiento que la canción transmite y encontrar esa sublime, pero inquebrantable conexión que existe entre la melodía y tu alma.

Despertarte con esa canción en tu mente y emprender tu día confiando en que el ritmo no se irá. Ser metalero es tocar esos tambores invisibles cuando usas audífonos y estás tan embebido en lo tuyo que crees que nadie te ve. Mover tus dedos en el aire como si tocaras ese solo de guitarra cuando llega el momento más emotivo de la melodía. Es cantar en la regadera con el bote de shampoo como micrófono y en tu mente escuchar los gritos de miles de fanáticos que corean tu nombre en ese gran concierto que se desarrolla sólo en tu mente. 

Es estar en la escuela “tamborileando” con tus plumas sobre las libretas y que tus compañeros te volteen a ver preguntándose: ¿Qué canción estará interpretando? Es identificarte con la letra de las canciones y realmente sentir lo que están diciendo. En el Rock y Metal hay una variedad enorme de temas que en ellos se tocan que van desde el amor, la injusticia de la guerra, la sociedad, el medio ambiente, etc. Hay mercado para todos los gustos y cada quién escoge su propia trinchera. Para ser un Metalero no necesitas tener un extenso conocimiento música, de bandas o canciones, basta con sentir que el Metal llega a tu alma y ahí se queda.

La gente ve en la televisión los escándalos y descalabros en la vida de las celebridades y estrellas de Rock y cree que eso es todo el tiempo 24/7, y por ende, piensan que a los que nos gusta esa música y llevamos un estilo de vida Metalero somos igual que las estrellas de Rock… nada más alejado de la realidad. Siento mucho decepcionarte pero no soy nada parecido a ellos (ojalá así lo fuera). 

Ahora te invito a que te acerques a tu Metalero más cercano y le preguntes acerca de su canción favorita, ¿Por qué se identifica con ella?, ¿Qué siente al escucharla? Prepárate para recibir una respuesta que te sorprenderá y que tal vez así, sólo llegues a ver la punta del iceberg que encierra lo que es llevar el estilo de vida de un Metalhead.

Somos personas de lo más común: vamos a la escuela como todos, vamos de compras al súper, lavamos los trastes, tenemos trabajos comunes, familias comunes, autos comunes, ¡Vidas comunes!… pero a diferencia de los demás, tenemos un gusto musical excelente…

¿Ahora si te ofrezco una cerveza? 


René “Reno” Aldrette 
Instagram: @blackmetalmvffin666 
FB: @BlackMetalMvffin 
Twitter: @blackmetalmvfin 
blackmetalmvffin@gmail.com 
Arquitecto, artista plástico, músico y promotor del género del Metal. Actualmente conduce el canal digital Black Metal Mvffin, promociona la cultura de la escena musical, así como realiza reseñas de bandas y eventos musicales del Metal en México y el mundo.