Por: Roberto Garza
Fotografía: Marrano Rosa / @robertochaverri / @n0v4k
MARRANO ROSA
Más que un tributo a Pink Floyd
Marrano Rosa no es solo una banda
que rinde homenaje a la legendaria agrupación inglesa Pink Floyd,
sino una banda que también captura su esencia y atmósfera, en
un show en vivo que se convierte
en una experiencia audiovisual
única.
La agrupación, integrada por
Roi Zerda (voz y guitarra), Oscar Elizondo (teclados y coros), Enrique Farías (bajo), Alfonso Delgado (guitarra) y Rodolfo Rodríguez
(batería) y quien recientemente celebró los 30 años del álbum de
Pink Floyd ‘The Division Bell’ con una serie de presentaciones en
la República Mexicana, nos compartirá en entrevista, el cómo
comenzó la aventura de Marrano Rosa, hace ya más de 20 años.
¿Qué los inspiró a crear Marrano Rosa? ¿Cómo empezó
todo?
Roi: La idea del proyecto nace en el 2003, cuando tuve la oportunidad de ir a un tributo que alguien hizo de Pink Floyd. Recuerdo
que cuando veníamos de regreso, dije: ¡Que basura acabo de ver
hoy! Verdaderamente había salido con coraje de esa presentación
por su tan mala calidad.
Como músico ya había tocado antes con bandas originales,
pero en esa época me había quedado sin proyectos musicales,
por lo que tenía muchas ganas de hacer algo. Dije: “Vamos a
hacer Pink Floyd, pero vamos a hacerlo bien”.
Yo vivía en ese entonces en unos departamentos donde tenía
como vecino a un músico llamado Pepe Cantú (Sax), siendo el
primero a quien invité al proyecto. Acto seguido, busqué a mi
compadre Enrique Farías y le dije: “Kike, traigo esta onda” y pues
él se encargó de invitar al resto de los integrantes, empezando
así lo que se convertiría en Marrano Rosa.
¿Han cambiado su alineación a través de los años?
Enrique: Exactamente, sin embargo, con esta alineación ya llevamos cerca de 15 años, ayudándonos eso a estar bien acoplados
musicalmente y a dejar los temas como a nosotros nos gustan.
 |
Roi Zerda (voz y guitarra). Foto: @n0v4K |
¿Cuándo fue su primera presentación?
Roi: Estuvimos ensayando y preparando durante 2 años lo que
sería nuestro primer concierto, inclusive en dicho concierto no
hubo espectadores, lo hicimos como el de “Live at Pompeii” de
Pink Floyd, sin público. Lo realizamos en un lugar dentro del
municipio de Pesquería, donde había un agujero que parecía
cráter. A dicha presentación solo invitamos a gente que pudiera
documentar el evento a través de fotografías, audios y videos.
¿Fue entonces a partir de ese evento que se crea el
concepto de Marrano Rosa?
Roi: Al ver el resultado de dicho concierto, dijimos: “Hay carnita
para hacerlo bien, pero, sobre todo, para darle un giro distinto
que nos diferenciara del resto de los tributos”.
¿Qué trato le dan, a los temas de Pink Floyd en su
propuesta?
Roi: El músico al final es un artista, el punto no es copiar la interpretación de un tema, sino hacer tu propia versión. Al interpretar
la canción de alguien más, la puedes tocar e interpretar a un mismo nivel emocional y técnico, sin que suene necesariamente igual, ¿me
entiendes? Es como decirte que le hagas un tributo al guitarrista
Paco de Lucía, que improvisaba la mitad de sus presentaciones. No
sería posible hacerlo a nivel musical, tendrías que hacerlo a nivel
emocional a través de la esencia de este personaje.
Entonces, lo que hacemos, es que cada quien tiene muy bien
estudiado el instrumento del músico de Pink Floyd que está
interpretando. La idea es que no se escuche igual al disco, sino
como una versión en vivo.
“Estuvimos
ensayando y preparando
durante 2
años lo que
sería nuestro primer
concierto”
Roi Zerda
¿Por qué hacer el tributo a Pink Floyd y no a otra banda?
Roi: Porque nos gustan los retos y hacerlo para cualquier otra
banda sería mucho menos complejo. Adicionalmente, porque
somos fieles seguidores de ellos. La verdad es que fueron ambas
cosas. Creo que Pink Floyd es una de las bandas más finas que
ha existido.
Para nosotros fue un reto, porque cualquiera puede sacar
canciones de alguien más, pero el poder emular un show y la
emoción en el público a través de elementos disponibles de producción visual y audio no es sencillo.
 |
Enrique Farías (bajo). Foto: @robertochaverri |
Oscar, tu entraste a la banda ya después de algunos años
de haber estado formada. ¿Cómo fue dicho proceso?
¿cómo percibiste el concepto?
Oscar: Venía de haber tocado en el Ensamble del Tecnológico
de Monterrey por años, pero nunca había tocado con una banda.
Es a través de las rolas que me pidieron que montara para el
ensayo de prueba, que comienzo realmente a conocer el concepto.
Me gustó muchísimo y prácticamente ahí es cuando me “gancho”. Me encantó porque no es solo aprenderte algo y tocarlo,
era crear algo mucho más emocional.
Roi: Tenía menos de un año de conocer a Oscar y cuando fui
a verlo tocar, tocó Rachmaninoff. ¡Imagínate Rachmaninoff en
piano! No cualquier pianista puede interpretarlo. ¿Me entiendes? Nosotros lo estábamos audicionando, pero más bien él
nos estaba audicionando a nosotros (risas).
Pero llega luego la otra parte, de cómo expresas emociones,
pero con tres acordes. Eso es lo difícil. Entonces, ahí es donde te
obliga el proyectar un componente emocional, buscar sonidos,
otros instrumentos y usar más tecnología.
¿Qué desafíos han enfrentado ustedes al interpretar a Pink
Floyd durante todos estos años y cómo los han superado?
Roi: Uno que no deja de maravillarme, es que cada vez que escuchas la rola que quieres emular, aunque la traigas tres shows o
cuatro shows atrás, le encuentras siempre cosas nuevas. Nunca
terminas de descifrar la rola, cada vez que la escuchas, dependiendo de tu estado de ánimo, puedes escuchar cosas diferentes.
Enrique: El reto es cómo renovar una canción que el público
tiene 40 años escuchando, para que los logre sorprender. Esto,
sin mutilar el tema, claro, sino haciéndolo más actual e interesante para el público.
“Es nuestra responsabiliad crear empatía con el público”
Roi Zerda
Pink Floyd es conocido por sus espectaculares shows en
vivo. ¿Cómo han recreado ustedes esa atmósfera y la
experiencia ante el público?
Roi: Sin entrar mucho en la parte técnica, nosotros agarramos
la segunda época de la banda, que es cuando sacan la pantalla
redonda a la que le llamaban ‘Mr. Screen’, convirtiéndose esta
en otro miembro de la agrupación y la responsable de expresar
visualmente sus ideas durante las presentaciones.
Nosotros tratamos de utilizar eso mismo, basándonos en la
infraestructura y acomodo de su gira Pulse, dándonos pie todo
eso para recrear el show original.
 |
Oscar Elizondo (teclados y coros). Foto: @robertochaverri |
¿Qué ajustes han hecho a través de los años para adaptar
ese concepto, el de la pantalla?
Roi: Particularmente la parte visual. La pantalla es la piedra
angular de donde empieza nuestra diferenciación del resto de
los tributos. Obviamente, hacemos arreglos y ajustamos temas
para hacerlos más interesantes, pero todo eso se siente y entiende
al ver la pantalla.
¿Han tenido la oportunidad de intercambiar opiniones con
alguno de los miembros originales de Pink Floyd?
Roi: Sí hemos tenido la oportunidad, pero no somos ese tipo
de banda.
Hace algunos años nos contactó una de las coristas originales
de la gira del concierto Pulse, que le interesaba ver la posibilidad
de participar con nosotros.
Pero debido a que no somos una banda que quiere sonar igual
al disco, ni emular algo del mismo, decidimos no darle para adelante a esa idea. Traemos nuestra propia filosofía, nuestra propia
onda y el haberla traído no hubiera reflejado nuestra filosofía.
En otras palabras, el buscar una certificación oficial para mí
es algo totalmente anti-Pink Floyd, es lo contrario a lo que te
dicen ellos en sus discos.
¿Tienen algún permiso para tocar sus temas?
Roi: Si ahorita llegaran Roger Waters o David Gilmour y me
dijeran: ‘Deja de tocar mis rolas porque te voy a demandar’, le
diría: ‘La rola no es tuya, nos pertenece a todos, le pertenece a
quien lloró porque se le murió su jefe y escucha Wish you were
here; le diría: ‘El tema no es tuyo, la autoría sí, pero la experiencia
es colectiva y es de todos nosotros. Y este es nuestro tributo’.
Enrique: Importante por mencionar, es que nunca los buscaríamos como un medio para legitimar nuestro proyecto, no
tenemos nada que demostrarle a nadie. Respeto mucho a las bandas que buscan eso y que tienen su certificación, pero nosotros no somos así.
 |
Rodolfo
Rodríguez
(batería). Foto: @robertochaverri |
¿Qué los distingue a ustedes, a su concepto, de las mejores
bandas tributo de ellos?
Oscar: A mí me tocó ir a ver al tributo australiano el año pasado,
en Dallas. Ellos son una de las dos bandas tributo a Pink Floyd
más respetadas a nivel mundial. La otra banda es inglesa.
Sin que suene arrogante de mi parte, lo que noté es que está
conformada por músicos muy estudiados y ensayados, pero el
show nunca dejó de ser frío, de alguna forma extrañé a una
bandota de rock que realmente te ‘ganche’ en el escenario.
Enrique: Para eso, mejor pícale ‘play’ al medio digital que
más te guste. Lo que nos hace diferentes no es únicamente el
show en vivo, sino la emoción que genera lo que adaptamos en
el escenario. El elemento básico es la parte creativa y artística
del concierto, lo que hace que nosotros lo llamemos ‘happening’,
toda una experiencia artística que a veces puede empezar desde
el estacionamiento y el lobby del lugar donde nos estemos presentando.
Roi: En una ocasión un amigo nuestro pintó en el estacionamiento un camino amarillo hasta la entrada del auditorio,
camino que el público seguía, así como en la película ‘El Mago
de Oz’. Es común también que tengamos exposiciones de arte
en el Lobby de los recintos donde nos presentamos.
Oscar: Nos gusta crear experiencias inmersivas que empiecen desde que cruzas las puertas del lugar donde vayamos a
presentarnos y hasta que ya estés saliendo del mismo.
“El reto es
cómo renovar una
canción
que el público tiene
40 años escuchando”
Enrique Farías
¿Algunas anécdotas o comentarios del público acerca de
su show?
Enrique: En una ocasión se acercó con nosotros un señor y nos
dijo: ‘Yo vine a ver a Pink Floyd, pero descubrí a Marrano Rosa,
tienen todo mi respeto’.
Oscar: Recuerdo se acercaron algunas personas en nuestra
presentación del Pepsi Center de la CDMX, a decirnos: ‘Tocan
idéntico, fue una de las mejores experiencias que hemos tenido’.
Roi: Sin embargo, cuando nos dijeron: ‘Lloré igual que cuando
los vi en vivo’, para mí eso fue lo máximo. Esa experiencia es
lo que nosotros justamente queremos que te lleves con nuestro
show, queremos que te haga sentir algo.
 |
Alfonso Delgado (guitarra). Foto: @robertochaverri |
¿Qué respuesta han tenido del púbico joven?
Roi: Es un espectador difícil, porque al final de cuentas Pink
Floyd, es una banda de hace 40-50 años; sin embargo, hemos
visto en todas nuestras tocadas, como se sigue rejuveneciendo
el público y como los papás y los abuelos traen a sus hijos y
nietos al show.
Creemos que es porque saben del valor cultural, emocional
y espiritual que tiene este tipo de música y quieren compartir
ese gusto a sus chavos. La verdad es todo un fenómeno.
Oscar: Por otro lado, también es nuestra responsabilidad
crear empatía con el público, algo que se logra cuando se tiene
una banda bien integrada y con talento, capaz de comunicar
correctamente la música que se ejecuta.
¿Tienen ustedes planes de hacer algo original como
banda?
Roi: No como Marrano Rosa. Algunos de nosotros tenemos
proyectos originales con otros músicos amigos.
Enrique: Creemos que somos una banda muy disciplinada en
el show que presentamos. Trabajamos todo el año, ensayamos
mínimo dos veces a la semana y le metemos una dedicación
muy grande al proyecto.
¿Qué sigue para Marrano Rosa?
Oscar: Hay tantas cosas que todavía traemos en mente y que no
hemos podido realizar. Siempre nos ha gustado ofrecer cosas
distintas, por ejemplo, cuando murió David Bowie, tocamos una
de sus rolas en uno de nuestros conciertos.
Nos gusta siempre ofrecer detalles de ese tipo en nuestras
presentaciones.
Enrique: Estamos muy enfocados en buscar más inversionistas para poder hacer un espectáculo todavía más grande.
¿Imagínate este show con el equivalente a los recursos que traen
otras producciones más grandes?
Roi: Lo que sí te puedo asegurar es que todavía hay Marrano
Rosa para rato y que seguiremos enfocados en poder presentarnos
en más foros de la República Mexicana, esperando verlos por ahí.
¿Qué presentaciones tienen para este 2025?
Oscar: Por ahora tenemos confirmadas las presentaciones de
Monterrey y Guadalajara, en septiembre y noviembre respectivamente. Pero seguimos trabajando en definir fechas para CDMX,
Chihuahua, Tijuana, Mérida, Puebla, Querétaro y algunos otros
lugares de la República Mexicana.