Hacer, decir
y pensar
México en las
Naciones Unidas
En este mes hace 79 años,
México fue admitido en
la Organización de las
Naciones Unidas (ONU)
Siempre es bueno recordar al México que existía
antes de firmar la “Carta de las Naciones Unidas”
y compararlo con el México actual. ¿Por qué? Por
esa necesidad de analizar los antecedentes de
nuestro país en el tema de los derechos humanos
y así lograr comprender las acciones nacionales
e internacionales que se realizan al día de hoy.
Años 1521 – 1821
Comencemos con la época colonial que trascendió en México aproximadamente entre los
años de 1521 y 1821. En ese periodo se consumó
la independencia en nuestro país, que como
sabemos fue la lucha de muchos para la liberación de nuestro territorio del dominio español,
que a su vez nos permitió trabajar en procesos
políticos justos y en lograr un crecimiento cultural, económico y social.
Pero… ¿Cuál es el precio que se pagó al pasar
por una guerra que nos brindó derechos y
libertades?
La muerte de hombres, mujeres y niños, al igual
que la violación e invisibilización de derechos y libertades.
Es importante recordar que se
cometieron todo tipo de atrocidades durante ese periodo de
nuestra historia; periodo en el
que existió la monarquía, burguesía y una religión que dominaba las decisiones de todos los
habitantes de nuestro país. Es
aquí donde comienza la primera
lucha en busca de los derechos
de los pueblos indígenas.
Años 1810 – 1821
Durante la Independencia, existieron dos personajes que buscaron de manera importante
la justicia, igualdad y libertad
de manera igualitaria, siendo
estos Miguel Hidalgo y José
María Morelos. Quiero aclarar,
que posterior a la Guerra de Independencia en
México, no se visibilizaban de manera inmediata
los derechos humanos, pero sí se marcaría el
inicio de una generación nueva en el poder,
que buscaría la creación de estructuras para
hacerlo.
Año 1957
El documento más importante que nació a
raíz de la independencia y de los movimientos
masivos de personas buscando justicia, paz y
libertad, fue la Constitución de 1957; escrito revolucionario que introdujo por primera vez de
manera oficial, a varios derechos civiles para las
y los mexicanos; entre los que se encontraban la
libertad de expresión y la inviolabilidad del hogar. Desgraciadamente, también se limitaba
de cierta forma su alcance, por los conflictos
políticos y sociales de aquellos tiempos, evidenciándose así, la fragilidad de los derechos
humanos en México.
En ese periodo de nuestra historia es donde
empieza la transformación social y política del
país, con los acontecimientos relevantes que
marcarían el inicio de una serie de cambios
relevantes a nivel nacional.
Años 1910 – 1920
Es aquí cuando comienza la Revolución Mexica-na,
conflicto armado que marcaría positivamente
la vida de los mexicanos, erradicando una dictadura e instaurando los derechos democráticos.
Es también cuando la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, reconocería oficialmente los primeros derechos y garantías sociales.
Años 1940 - 1980
En este periodo es donde se recibe el reconocimiento internacional y compromiso en relación a
los derechos humanos, al ser admitido México de
manera oficial en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el 7 de noviembre del año de
1945, convirtiéndose así en uno de los 51 países
fundadores de dicha organización.
Este acontecimiento no solo otorgaría respeto
hacia los derechos humanos, sino que permitiría
tener una relación sólida con los otros países.
Actualidad
Pudiéramos decir que hoy en México, se goza
de los beneficios obtenido a raíz de la Independencia y Revolución, y que tenemos derechos
visibles ante los ojos del mundo, obtenidos de
las mismas demandas de crecimiento y transformación de nosotros los mexicanos.
Priscila Fuentes González. Versada en seguridad
pública, criminología, prevención del delito, derechos
humanos, constitucionalidad, gobernabilidad, impartición de justicia y políticas públicas en materia de
seguridad. En su tiempo libre es Profesora, Doctorante y
Pet lover. “Estoy dispuesta a pagar el precio de ser mal
entendida, con tal de vivir una vida de adentro hacia
afuera y no de afuera hacia dentro