EMI GRACE | Nace una estrella | ROBERTO GARZA | Junio 2024

NILI BROSH | Rompiendo barreras musicales | ROBERTO GARZA | Enero 2024

Por: Roberto Garza
Fotografía: Tim Salaz, Melisa Mcgregor, Bryan Thomas, Chris Brody, David Becker, Alec Clawson, Rene Rivera, Cortesía Nili Brosh

Foto: Tim Salaz


NILI BROSH
Rompiendo barreras musicales

Nunca ha sido fácil para una mujer, abrirse paso en un mundo históricamente idealizado para hombres: El mundo del Rock; y mucho menos, a través de un instrumento como la guitarra eléctrica, considerada como el santo grial de un género que se ha reinventado a través de los años y que hoy sigue más vigente que nunca.

Hablar de la guitarrista Isralelí-Americana Nili Brosh, es hablar de alguien graduada con honores de Berklee School of Music, una de las más prestigiadas escuelas de música del mundo; de una mujer que actualmente lleva más de 700 presentaciones en el show de Michael Jackon One, del Cirque Du Solei en Las Vegas; y es hablar también, de la guitarrista que participa en Big Mess, la obra maestra del productor hollywoodense Danny Elfman.

Sin embargo, también es hablar de una persona centrada, sencilla y con una visión clara de hacia dónde quiere llegar, al igual que con alguien que aun habiendo colaborado con figuras como Tony MacAlpine, Paul Gilbert y Deathklok, sigue estando disponible para compartir sus aprendizajes, que la han llevado a convertirse actulamente, en quizás la guitarrista más virtuosa de su generación.

¿Quién es Nili Brosh? ¿Qué te inspiró a tomar la guitarra?

Soy la menor de cuatro hermanos y la única mujer. Nací en 1988 y de alguna forma, siento que crecí en una época diferente a la que realmente viví. 

Mi familia me introdujo a la música, al rock clásico, a Queen, Pink Floyd, Cher y muchos otros artistas y géneros musicales. Creo que para ellos era bastante obvio que yo amara la música y que tuviera una conexión con ella desde una temprana edad.

Importante, es que uno de mis hermanos, Ethan, es guitarrista y alguien a quien admiré desde pequeña. Sería él precisamente, el que me daría la idea de que la guitarra era sencillamente, un instrumento extraordinario. ¡Quería ser como él!

Y fue a partir de ese momento, en que todo tuvo sentido para mí.

Foto: Bryan Thomas

¿Cómo pasaste de la inspiración a la práctica de este instrumento?

Empecé a interesarme cada vez más por tocar guitarra y a tomar lecciones desde muy pequeña y, ya sabes, una niña de siete años no se toma en serio esas cosas. Creo que en ese momento sólo tenía sueños en mi cabeza.

A medida que fui creciendo, todo comenzó a tener más sentido, como si la guitarra me estuviera eligiendo a mí, tu sabes, no creo que hubiera sido de otra manera. 

“A medida que fui creciendo, todo comenzó a tener más sentido, como si la guitarra me estuviera eligiendo a mí”.

¿La guitarra se te presentó como una única opción?

Parecía que a eso era a lo único a lo que me podía dedicar, la única carrera que debía seguir. Sentí sin duda, que esa era la elección correcta.

Sabemos que estudiaste en Berklee School of Music. ¿El estar en Boston ayudaría a que seleccionaras dicha escuela para estudiar música?

Probablemente sí, pero, ya sabes, yo tenía un hermano que también estudió en Berklee, siendo de hecho esa, la razón por la que nos fuimos a vivir a Boston originalmente. Entonces, se pudiera decir que tuve la suerte de estar familiarizada con todo ese sistema educativo antes de entrar en ella.

¿Esperaba tu familia que siguieras los pasos de tu hermano? ¿Te apoyaron?

La verdad no creo que mi familia esperara que eso sucediera.

Sin embargo, para mí fue como si el camino ya estuviera trazado, haciéndolo mucho más fácil el ver a alguien más hacerlo primero. Además, ya estábamos en Boston, lo que hizo que todo fuera más sencillo.

Berklee no es una escuela barata, sabes, y estudiar ahí no fue fácil. Se convirtió en una inversión que no sabía si podría recuperar algún día. Ahora veo la situación de otra manera, obviamente, eso pasó cuando yo tenía 17 o 18 años de edad.

Háblanos acerca de tus influencias y cómo estas han moldeado tu estilo musical.

Escucho mucha música y tengo influencias muy variadas en guitarra, siendo de las primeras las de Nuno Bettencourt, Andy Timmons y Greg Howe.

Cuando era adolescente, me gustaba mucho el glam rock; llevándome esto a tocar la guitarra con un estilo más de solista. El tiempo me llevó a descubir otros géneros musicales y a tener muchas otras influencias, como a Jason Becker, Guthrie Govan y Steve Vai.

“Una de las ventajas de la música, es que no existe una forma correcta o incorrecta de abordarla, existen varias formas correctas para hacerlo”

¿Qué canciones o bandas te hicieron empezar a tocar la guitarra?

Quizás fueron más canciones que bandas, las que cambiaron mi forma de pensar sobre cómo tocar guitarra.

Supongo que para mí fue el álbum Pornograffitti de Extreme, el que específicamente me hizo querer tocarla. Me gustó el estilo funky-metal del guitarrista Nuno Bettencourt, así como todos los riffs que escribió para ese álbum. Recuerdo el tema Hole Hearted, que cuando lo escuchaba, simplemente decía: ¡Dios mío! Quiero tocar la guitarra como el, ¿sabes?

Creo que fue ese álbum. Tenía como 10 u 11 años cuando comencé con el instrumento y esa producción, realmente me abrió la mente. Tengo una conexión personal muy profunda con ese momento de mi vida.

Foto: Melisa Mcgregor
Nili Brosh con Danny Elfman.

Mencionaste a Jason Becker como una de tus influencias. ¿También el moldeó tu forma de tocar la guitarra?

Lo conocía como guitarrista pero también como persona, pero por un tema de accesibilidad de su música, no estaba tan familiarizada con ella en ese momento.

La influencia musical de Jason vino más tarde, y en mi caso, siento que estoy un poco agradecida por eso, porque siento que cuando pude familiarizarme con ella, pude también entenderla mejor.

¿Cuando escribes tu música, ¿cómo abordas el proceso creativo?

Lo he abordado de muchas formas. A veces lo comienzo en papel o con una idea de ritmo o progresión de acordes y en ocasiones de manera inversa. 

A medida que crezco en mi forma de componer, el objetivo se convierte en escuchar las ideas en mi cabeza, para después cantarlas y grabarlas como notas de voz y finalmente traducirlas en música. Para mí eso es lo que me resulta más sencillo.

Tal vez conozcas a Gretchen Mann, una guitarrista increíble y una de mis amigas más queridas. Ella menciona: “Si lo escuchas en tu cabeza, tal vez sea más fácil no juzgar si es bueno o malo”.

Algunas personas abordan el proceso cantando la canción primero y luego ejecutándola. Probablemente esa sea una de las mejores formas de componer.

Una de las ventajas de la música, es que no existe una forma correcta o incorrecta de abordarla, existen varias formas correctas para hacerlo.

Foto: Alec Clawson

¿Qué has aprendido de Cirque du Soleil, Danny Elfman, Tony MacAlpine y de tus álbumes como solista?

Creo que he tenido muchísimos aprendizajes, pero simplemente el presentarte a tiempo y el llegar preparado, siento son los más importantes. Debes enfocarte, concentrarte y prestarle toda la atención al proyecto en el que estés trabajando. 

La gestión del tiempo también ha sido algo muy importante en mi carrera, creo que debería ser una parte fundamental de un buen músico.

¿Podríamos decir que la administración del tiempo se ha convertido en una de tus ventajas competitivas para estar activa en tantos proyectos?

Realmente sí, porque tu tiempo es limitado y cuando eres músico realmente tienes qué descubrir a qué invertírselo.

“Creo que he tenido muchísimos aprendizajes, pero simplemente el presentarte a tiempo y el llegar preparado, siento son los más importantes”.

¿Cómo combinas tantos proyectos de manera simultánea?

Me enfoco en un proyecto a la vez y no pienso en nada más.

¿Te cuesta mucho alternarlos dada su complejidad técnica?

Sí, pero afortunadamente, después de un tiempo se crea una sensación de piloto automático, ¿sabes? Quiero decir, no estoy diciendo que sea fácil, pero no es tan difícil como cuando apenas aprendes los temas musicales del proyecto y empiezas a darle forma. 

Hay mucho más trabajo al principio, pero una vez que tienes la lista de canciones y las empiezas a ejecutar en vivo, te conviertes en una especie de máquina que puede operar en piloto automático. No es tan difícil como lo era hace algunos años.

Creo que la mayor parte del trabajo al preparar un proyecto se hace al comienzo, se siente como subir una montaña. Un buen ejemplo, creo fue cuando trabajé con Tony MacAlpine, donde mi preparación fue ardua debido a la complejidad de su música, haciendo que pienses durante ese proceso: ¿Podré siquiera tocar esto?

Sin duda hay que darle a cada proyecto la atención que merece y, una vez más, no es sencillo, pero se ve diferente desde el otro lado. No es la misma montaña.

¿Aún recuerdas lo que tocaste con Tony MacAlpine?

Algo quizás, quiero decir, estoy segura que algo de lo que aprendí cuando trabajé con él, regresaría a mí si quisiera volver a tocarlo. Es gracioso, porque es como si ese conocimiento me entrara por un oído y me saliera por el otro al momento de cambiarme de proyecto. 

Sin embargo, lo interesante es que en realidad no desaparece, ya que, si tuviera que volver a tocarlo, volvería muy rápido a mi cabeza.

Nunca he sido una de esas personas que recuerdan todo lo que aprenden y tocan, sin embargo, sé que existen algunos guitarristas que son muy buenos en eso, recordando cada riff que han tocado. Uno de ellos es el gran guitarrista Paul Gilbert, músico que tiene una memoria excepcional.

Foto: Chris Brody

  ¿Qué valores serían necesarios para tener éxito en la actual industria musical?

Realmente siento que va a sonar a cliché, pero creo que los principales serían el ser profesional y una buena persona.

Te sorprendería la gran cantidad de personalidades y estereotipos que existen en músicos, y el punto es que cuando se intenta contratar a alguien, no resulta fácil trabajar con muchos de ellos.

Es por eso que, ser la persona que facilita el trabajo, ayuda muchísimo en ese sentido. Digamos que es como ser un buen empleado. De hecho, creo que en ocasiones los músicos olvidan que esto es un trabajo.

¿Sería la gestión del tiempo un valor importante para monetizar en la industria?

Definitivamente creo que, si eres organizado, sí hay maneras de monetizar en esta industria. Pero debes ser creativo acerca de cuáles son esas formas de hacerlo y sobre las habilidades necesarias para que eso ocurra. También, debes determinar qué parte de tu tiempo debe distribuirse entre tus diferentes proyectos. La adaptabilidad es sumamente importante.

Ser autoempleado no es fácil, ni tampoco es para todos. Se trata de pensar sobre qué perfil y habilidades deben tener las personas que buscan esto.

“Creo que los principales valores para tener éxito en la actual industria musical serían el ser profesional y una buena persona”.

¿Podríamos decir que a veces esos valores son más necesarios que el propio talento?

Sí, es totalmente correcto, porque si no los tienes, aunque seas un músico con mucho talento, al final no se darán las cosas.

No siempre se trata de quién es el músico más talentoso, porque al final, a la gente le gusta pasar su tiempo con alguien que no sea un idiota, aun sin tanto talento (risas).

Generalmente la gente contrata a sus amigos, porque quiere pasar un buen rato con ellos, no porque sean los mejores músicos que hayan existido. Lo único que buscan es convivir con personas que realmente les agraden.

¿Te consideras una de las mejores guitarristas del momento? 

La verdad no lo pienso de esa manera. No creo que sea una competencia, ni tampoco que seamos las mujeres contra los hombres. 

Siempre me ha gustado la música y sólo quiero expresarla de la mejor manera posible. De eso se trata realmente.

Por cierto, ¿qué significa “ser el mejor” en la música? Es una lástima que la gente crea que la música es un deporte y que queramos siempre ponerle categorías a los que la interpretan.

Es correcto, nos gusta saber quién es el número uno, dos, tres, los 10 mejores, los más rápidos. La gente necesita entender que la música no es una competencia.

Intento siempre mantenerme alejada de todo ese asunto, digamos que así me mantengo más saludable. En la industria de la música realmente tienes qué cuidarte.

Foto: Rene Rivera

¿Podrías compartir un momento significativo de tu carrera que haya tenido un impacto significativo en ti? 

Te compartiré uno que tengo muy presente.  

Originalmente me debí haber presentado con Danny Elfman en el 2020, pero debido a la pandemia, la presentación se pospuso para el 2022. La verdad es que siempre había esperado poder tocar con Danny Elfman en Coachella.

El punto es que finalmente estábamos allí, dos años y medio después de la fecha original programada, y justo antes de empezar, ya en el escenario, mi técnico se acerca a mí y me dice que mis amplificadores no estaban funcionando. Ambos amplificadores estaban bien cuando los probé, pero la verdad es que tampoco estaba tan familiarizada con ellos como para entender lo que estaba pasando con ellos y menos con todo el caos del momento.

Pasaron unos minutos y pues el espectáculo tenía que empezar y empezó. Sentí mi vida pasar rápidamente ante mis ojos, mientras también enloquecía. Cuando, en ese momento, mi técnico grita: “Necesito una guitarra”.  

Y es que, afortunadamente Wes Borland, también parte de la banda y un guitarrista maravilloso, tenía su cabezal-amplificador 5150 de respaldo en el escenario, en el instante en el que me imaginé que alguien me traería un mini amplificador con un pequeño micrófono, para ser escuchada en todo Coachella (risas).

Por suerte trajeron ese cabezal-amplificador tan rápido, que sólo me perdí media canción. ¡Fue un milagro! Inclusive no quería ni ajustarlo para no perder más tiempo.

Dos canciones después, cuando la orquesta entró por primera vez y tuvimos un momento para respirar, revisé mi afinación y me di cuenta que no estaba conectada al afinador, pero sabía que si lo pisaba podría cortar mi señal y pensé: “Lo lamento”. Danny se dio cuenta de lo que me estaba sucediendo, volteó a verme y dijo: “Estoy muy contento porque te escuchas bien y puedo escuchar tu guitarra”. Después de eso, se acercó a mí y me dio el abrazo más fuerte, asegurándose que todo estuviera bien.

Ese show ha sido de los más importantes para mí, una presentación donde de milagro no me desmoroné cuando todo eso sucedió. Gracias a Dios ese incidente fue lo único que pasó.

“Actualmente, uno espera que se contrate a la gente por las razones correctas y no por el hecho de que sean hombres o mujeres”. 

¿Podríamos decir que al final todo salió bien, porque las cosas buenas pasan a las personas buenas?

Sí, muchas gracias.

Creo que lo que realmente puedo sacar de esa situación, que, por cierto, no hubiera podido ocurrir en un escenario más grande ni en un peor momento, es que me hizo más fuerte. Es una de esas situaciones en las que si sobrevives, te hacen sobrevivir a cualquier otra.

Es curioso, porque cuando suceden esas cosas, realmente sientes que todos te están mirando a ti y a lo que te ocurre.

Es cierto, cuando estás delante de toda esa gente, crees que todo el mundo te está mirando, pero en un escenario con 50 músicos eso es difícil que suceda. 

Si tuvieras la oportunidad de tocar con cualquier banda, pasada o presente, ¿cuál sería? ¿Extreme?

Extreme sería una buena opción, pero realmente tengo sentimientos encontrados sobre eso, porque no podría reemplazar a Nuno Bettencourt, el gran guitarrista de esa banda. 

Pero esa es una pregunta muy grande, no sé, ¿pudiera ser Queen, tal vez? Sin embargo, tampoco podría llenar esos zapatos... 

Sin duda una pregunta muy peligrosa (risas).

Foto: Bryan Thomas

¿Has enfrentado muchos desafíos como guitarrista para tener éxito, en una industria de guitarristas masculinos? ¿Cómo has superado eso?

Siento que en realidad sucede menos dentro de la misma industria y más con la opinión pública. Generalmente me siento tratada de una manera bastante justa por la gente con la que trabajo. Sin embargo, sé que siempre habrá personas que no te respeten y cosas así, ya sabes, pero creo que todo eso habla más de los estereotipos de un público que cree que eso ocurre realmente dentro de la industria. 

¿Pero si hubiera una vacante como músico, para un hombre o una mujer que tocan exactamente igual? ¿Crees que las posibilidades serían las mismas para ambos?

No lo sé, no he tenido que contratar a nadie dentro de una situación como esa (risas). 

Creo que para cada situación en el que alguien piense así, existiría otra que la equilibraría, ya que creo que actualmente las mujeres estamos de moda y hay muchas bandas que en este momento quieren una guitarrista mujer.

Actualmente, uno espera que se contrate a la gente por las razones correctas y no por el hecho de que sean hombres o mujeres. 

Tienes razón. Actualmente existen más guitarristas mujeres que en el pasado.

Absolutamente, y tampoco hay nada en contra de eso. Existen ocasiones en las que son la persona adecuada para el trabajo y más importante, están ahí porque verdaderamente merecen el puesto. 

“Es una lástima que la gente crea que la música es un deporte y que queramos siempre ponerle categorías a los que la interpretan”.

¿Es difícil saber cómo lograr el éxito?  

Realmente no sé cómo llegar al éxito, sólo trato de confiar en mi instinto y ver cómo me funciona eso. Creo que uno puede saber, cuando una situación no está bien. Y creo también, que hay qué confiar y creer en uno mismo. Por otro lado, uno debe ser firme y saber pedir lo que vale.

¿Qué consejo le darías a los guitarristas jóvenes que buscan mejorar sus habilidades?

Es difícil distraerse de todo el ruido que se genera a nuestro alrededor, pero afortunadamente es posible utilizarlo para generar un aprendizaje. Sugiero sacar un aprendizaje de todo lo que nos rodea. Además, uno debe apegarse a sus motivos y objetivos. Si lo que uno hace es por amor a la música, probablemente siempre se terminará en el lugar correcto; pero por el otro lado, si se hace por algún otro motivo, existe la posibilidad de que nunca se llegue a donde se quiere llegar.

Creo también, que es importante conseguir un maestro de guitarra y tomar lecciones, como en la vieja escuela. Es esencial contar con alguien que pueda dirigirte, guiarte y darte toda la información que necesitas para seguir avanzando.

Actualmente, es posible encontrar mucha información en línea, pero es mucha y es difícil saber sobre su confiabilidad. Es por eso, que tener un mentor se convierte en algo muy conveniente.

“No siempre se trata de quién es el músico más talentoso, porque al final, a la gente le gusta pasar su tiempo con alguien que no sea un idiota, aun sin tanto talento”.

¿Más que un maestro un mentor?

Sí, creo que sería un maestro, pero también un mentor. Uno debe poder confiar en alguien que haya ya experimentado el camino que se está siguiendo, es algo que sin duda no tiene precio, y más, en tiempos en los que hay tanta información en internet.

Nili Brosh en presentación con Steve Vai y su Banda.

Por último, ¿podrías hablarnos de tus próximos proyectos o colaboraciones? Estoy seguro de que tienes muchos planes para estos próximos meses.

Lo que es realmente sorprendente, es que hace dos años, ninguno de nosotros sabía si el volver a tocar en vivo, volvería a ser lo mismo que antes. Pero lo curioso, fue que ni siquiera pensamos en la posibilidad, de que cuando todo volviera a la normalidad, todos quisieran retomar sus proyectos al mismo tiempo.

Así que ahora tengo un lindo problema, que me está obligando a planificar muy bien lo que este nuevo año 2024. Todo parece indicar que, se dividirá entre todo lo que ya estaba haciendo con Danny Elfman, Circo Du Soleil y Deathklok, y mis nuevos proyectos.

Importante también, es que estaré visitando Europa con mi banda el próximo mes de marzo, ejecutando en Alemania, Francia, Holanda y Luxemburgo. Un tour que me mantiene muy entusiasmada y donde estaremos incluyendo un set largo con mi música original, así que realmente estoy tratando de practicar para eso, porque estas presentaciones son más desafiantes para mí, que cualquier otro concierto. Realmente quiero darle a este tour la atención que se merece.