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La diáspora del siglo XXI contada con una historia real | PLÁCIDO GARZA | Noviembre 2023

Irreverente

La diáspora del siglo XXI contada con una historia real

Dólares que se convirtieron en dolores. PD: ¿quieren saber los entretelones de la desaparición después de 50 años de existencia, de la agencia oficial Notimex? No se pierdan el final.

CDMX. Les platico: Los venezolanos Kathy Ruiz y Richard Valle ya están en EU.

Acaban de vivir una odisea para llegar al “sueño americano” y me pidieron que incluyera sus fotos y sus nombres para que sirva como testimonio de la lacerante realidad que viven los venezolanos y además, porque ya sienten que están a buen recaudo.

¡Arre!

KATHY Y RICHARD

Salieron de “Panazuela” -así le llaman en Panamá a la comunidad de más de 60,000 venezolanos que están ahí- hace dos meses y hoy están ya, una en Texas y el otro en Florida, a buen resguardo de familiares suyos. 

Dejaron en Venezuela todo; lo más triste, a sus familias, huyendo del hambre y de una vida mala, como ellos le llaman a lo que Hugo Chávez y Nicolás Maduro hicieron de un país que era potencia latinoamericana antes de que el primero de ellos llegara al poder por la vía democrática.

Estuvieron ahorrando durante más de un año para emprender la odisea de sus vidas: el éxodo a Estados Unidos.

Los conocimos en Panamá en diciembre pasado y seguimos estando en contacto con ellos hasta que en agosto pasado no supimos más de ellos. 

De pronto, una llamada de Kathy nos alertó de su presencia.

Habían salido por tierra de Panamá rumbo a Estados Unidos y estaban atorados en la Central Norte de autobuses de nuestra Capital.

Sus celulares se mantuvieron “muertos” durante casi un mes porque tuvieron que esconderlos y apagarlos para que no les fueran a ser descubiertos por el sinnúmero de bandidos con que se toparon en el camino.

Al llegar a la CDMX se sintieron a salvo e hicieron su primera llamada pidiendo auxilio.

“La mayoría de la gente con la que salimos de Tapachula se fue quedando en los diferentes puntos mexicanos a los que llegamos. Unos desaparecieron y otros no pudieron aguantar más y quisieron regresarse”, me dijo Richard.

Los peores en su camino dentro de México no fueron los traficantes u otras bandas de criminales, sino los uniformados, como ellos les llaman. 

SUS DÓLARES SE VOLVIERON DOLORES

Por eso, llegar a la CDMX fue un triunfo, pero les faltaba la parte norte: alcanzar primero Monterrey y de ahí irse a la frontera. 

A duras penas se apersonaron en tierras regias y mediante los oficios de un “especialista”, alcanzaron Piedras Negras, que los dejó en manos de un “socio suyo” que atravesó con ellos el Río Bravo y los dejó en Eagle Pass.

Apenas tocaron suelo texano la “migra” los detuvo y fueron conducidos al mismo centro de confinamiento temporal que visitó Elon Musk justo cuando ellos estaban ahí.

Los otros “uniformados” -los texanos- no les quitaron más dinero, pero sí sus pertenencias por quién sabe qué razón.

Solo les permitieron conservar sus celulares para que se comunicaran con sus familiares en Texas y Florida.

Lo hicieron y fueron notificados que por tratarse de venezolanos permanecerían en suelo norteamericano “bajo parole” y disponen de 60 días para arreglar su situación migratoria.

En eso están, cobijados ya por la inmensa comunidad venezolana dispersa por varias ciudades de Estados Unidos, principalmente en Texas, Florida y Nueva York.


Plácido Garza. 

placido.garza@gmail.com 
placido@detona.com 

Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Forma parte de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe para prensa y TV. Maestro de distinguidos comunicadores en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras. Como montañista ha conquistado las cumbres más altas de América