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Editorial: Apuesta por el desarrollo | ROBERTO GARZA | Julio 2023

Apuesta por el desarrollo

Es difícil pensar en un país que no apueste en el desarrollo de su gente, ni en proporcionar mejores condiciones para la prosperidad de sus ciudadanos.

Hace algunas semanas, recibí copia del libro Empezar desde Abajo de mi buen amigo el Productor, Director de Cine y Escritor Carlos Morett, un libro de narrativa fluida, interesante y práctico, que demuestra que con disciplina, actitud y determinación, se pueden cumplir los sueños que una persona se trace; un libro que no dudé en recomendar tanto en mis canales digitales, como de manera personal con colaboradores y amigos.

Y efectivamente, una gran mayoría de los comentarios que recibí de dicho libro fueron muy buenos, ya que, sin duda, el hecho de que el autor comparta su historia personal; que va desde dormir en las calles y comer de la basura, hasta llegar a ser el CEO de una multinacional, Conferencista y Director de Cine, se convierte en un ejemplo que inspira a salir adelante, aún en las condiciones más adversas.

Sin embargo, ante mi sorpresa, hubo algunos pocos comentarios, que cuestionaban el hecho de inspirar a la gente a cumplir sus sueños, basándose en la frustración que sentiría la gente en caso de no lograrlos. ¿Por qué empujar a alguien a cumplir un sueño que no podrá lograr?, ¿Por qué hacerlo creer que es posible cumplir sus sueños?, me cuestionaban. Sin duda una línea de comunicación contraria al sentido común, ¿no creen?

Y es que, en lo personal, también estoy convencido qué con esfuerzo, trabajo y determinación, es posible lograr lo que uno se propone, siendo la cultura laboral japonesa un muy buen ejemplo de ello, al honrar el empezar desde abajo y al formar a sus empleados a través de los años. Es común que, en una empresa japonesa, un operador de línea de producción logre convertirse en un gerente de planta y hasta en un director de operaciones. ¿No es eso precisamente cumplir un sueño?

Ciertamente, nuestro país cuenta con un bajo índice de movilidad social, término que se define como el cambio en la condición socioeconómica de la persona en temas como la educación, ocupación, ingresos y salud. Índice que también refleja la carencia de políticas capaces de desarrollar y motivar a la población a trascender en cuestiones económicas y sociales, atreviéndome inclusive a mencionar que es posible, que las políticas actuales vayan más enfocadas a crear conformismo y enaltecer la pobreza. ¿Será eso posible?

Y es que es evidente que, en países como Dinamarca o Suecia, que ocupan por cierto los primeros lugares en la tabla de movilidad social, un niño nacido en condiciones de pobreza, tiene la misma probabilidad de obtener un buen ingreso en una edad adulta, que la de uno nacido en una familia rica. Esto gracias al acceso generalizado a educación de alta calidad, buenas condiciones de trabajo y sólida red de seguridad social.

Francamente, me es difícil pensar en un país que no apueste en el desarrollo de su gente, ni en proporcionar mejores condiciones para la prosperidad de sus ciudadanos. La verdad, me es difícil entender la posibilidad de que el miedo al fracaso, pueda ser más fuerte que la satisfacción de cumplir un sueño. 

robgarza@att.net.mx