Por: Gabriela Arenas
Fotografía: Internet
La conexión de dos genios
Philippe Halsman y Salvador Dalí fueron dos simbolistas
irreverentes, que se absorbían el talento mutuamente.
Gracias a la fotografía, Salvador Dalí fue el primero
en darse cuenta sobre la
importancia que tenía
esta, para la promoción
de su imagen y obra.
Dalí no solo fue uno de los artistas más influyentes del siglo XX, sino
alguien que traspasó el lienzo para
construir un personaje auténtico,
irreverente y profundamente excéntrico. De alguna forma, a través de la
fotografía, construyó una obra de arte
de sí mismo, que, sin duda, lo transformo en una personalidad mediática,
en ocasiones mayor a su propio trabajo.
Salvador Dalí conoció al fotógrafo
Philippe Halsman en la década de los
30, pero empezaron a trabajar juntos
hasta la segunda mitad de los años 40.
De esa relación nació Dalí Atomicus,
su obra más conocida, surrealista y
divertida. Imagen que fue publicada
en la revista Life, pero también repro
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ducida, impresa e incluso parodiada en
infinidad de ocasiones. A través de
los años, se convertiría en uno de los
cinco íconos fotográficos del siglo XX.
Para Philippe Halsman, la fotografía era algo serio, pero también algo
divertido: “El tratar de captar algo
tan esquivo como la verdad, con una
cámara, pudiera convertirse en una
tarea bastante frustrante, pero intentar
crear una imagen que no existiera en
la realidad, sino sólo en la imaginación, era algo excitante”, mencionaba
Halsman.
“Y yo disfrutaba de ese juego con
Salvador Dalí. Éramos unos compinches. Cada vez que se me ocurría una
idea fuera de lo común, le pedía a Dalí
que fuera el héroe de la foto”, relataba
también Halsman.
El mejor ejemplo de la desbordada
imaginación de los dos fue: Dalí Atomicus, fotografía que se realizó en
seis horas, 28 intentos y con muchos colaboradores. Ivonne la esposa de
Halsman, era la que detenía la silla, los
asistentes de un lado lanzaban el agua,
mientras que los asistentes del otro lado
lanzaban los gatos. Dalí debía brincar
en el momento preciso y Philippe hacer
el disparo de la cámara. La fotografía
sorprendió al mundo de aquella época,
en la que no existía el Photoshop.
Los proyectos más fascinantes del
archivo de Halsman, fueron los que realizó con Dalí, ya que juntos llevaron al
surrealismo a extremos insospechados.
Hay varias series maravillosas, como
una colección fotográfica, cuyo tema
principal eran los bigotes de Dalí.
Sin embargo, las fotografías más
famosas fueron las de La Muerte Voluptuosa, en donde se combinaba el trabajo
fotográfico de Halsman, con la practica
surrealista de Dalí. Obra que mezclaba
el erotismo con la muerte, expresando
también la fragilidad de la vida, el placer
y la belleza.
Philippe Halsman es considerado
uno de los diez fotógrafos más importantes de la historia. Fue precursor
del retrato psicológico y con su método
fotográfico reveló mucho de algunas
de las más grandes personalidades que
retrató, entre ellos políticos, artistas
e intelectuales. Por su lente pasa
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ron Marilyn Monroe, Marlo Brandon,
Alfred Hitchcock, Pablo Picasso, Winston Churchill y Albert Einstein, entre
muchos otros. Su estilo era inconfundible, quedando sus imágenes grabadas
en el imaginario colectivo.
Halsman se caracterizaba por buscar obsesivamente los ángulos, para
conseguir tomas que fueran sorprendentes, reflejando así belleza, misterio,
solemnidad, elegancia y alegría.
Halsman y Dalí fueron dos simbolistas irreverentes, que se absorbían el
talento mutuamente. El primero, un
fotógrafo profesional especializado en
retrato y publicidad y el segundo un
artista que cincelaba su propia imagen a
la perfección, para autopromocionarse.
Dalí aportaba la materia prima y Phi
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lippe la transformaba a la perfección.
gabyarenas1@gmail.com