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México feminicida | ANDREA DÍAZ | Mayo 2022


La historia detrás del héroe

México feminicida

En esta historia, no hay héroes

Los últimos meses, Nuevo León ha sido presa del terror ante las desapariciones de mujeres. Desde hace semanas las redes sociales están llenas de boletines de búsqueda y peticiones de información. En realidad, esto sucede desde hace años, solo que últimamente los medios de comunicación difundieron más las noticias de desapariciones y feminicidios. En casos recientes, la Fiscalía se involucró mucho, dio declaraciones e, incluso, ofreció una recompensa económica para quien diera información sobre el paradero de una persona.

Un caso en específico atrajo atención nacional. La búsqueda de esta mujer se extendió por tres estados. En el proceso, que duró varios días, los cuerpos policiacos encontraron los cadáveres de otras mujeres que estaban desaparecidas. Todas ellas fueron asesinadas. Es probable que, si no hubieran estado buscando a la persona del caso famoso, no hubieran encontrado los demás cuerpos y que sus familias se quedaran con la incertidumbre por siempre. Solo alguien en su posición puede decir si prefiere una verdad desoladora o una incógnita eterna.

Tenemos que cambiar la narrativa. No es solo que diariamente mueran 11 mujeres, alguien las mata; dicen “desaparecen”, como si se esfumaran solas. Esa voz pasiva quita responsabilidad al feminicida. ¿Por qué solo son famosos los nombres de las víctimas? Será difícil encontrar a alguien que no sepa de Ingrid Escamilla, pero, ¿cuántos conocen a Erick Robledo Rosas, su asesino? Mucha gente se refiere a los feminicidas y violadores como “monstruos”, como si fueran criaturas míticas, como si no hubiera varios en cada esquina, como si no pudiera ser cualquiera.

La violencia rara vez empieza con el asesinato. Necesitamos tomar conciencia y cambiar nuestras conductas, lo que esperamos de un hombre y de una mujer. Aún más importante, en mi opinión, es indispensable que todas las personas, sin importar su género, dejen de ser cómplices. No es suficiente no agredir, hay que combatir activamente. No solo los feminicidios y las agresiones sexuales son violencia: compartir contenido íntimo, humillar, controlar económicamente… la violencia viene en diferentes colores y sabores.

Ahora, a ti que lees, sé que estás cansadx de ver notas de violencia de género por todos lados. Tal vez entraste a Facebook a ver memes y saliste con el corazón roto. Me gustaría que tomáramos un momento para agradecer nuestro privilegio de estar aburridx de ver los mismos temas. Qué privilegio estar cansadxs de atestiguar la violencia y no de gritar el nombre de tu hija por todo el mundo y nunca obtener respuesta.


Andrea Díaz 

Nacida en Victoria, Tamaulipas y Licenciada en Letras por la Universidad de Monterrey. Se ha desarrollado principalmente en los ámbitos de las causas sociales, la violencia de género y la filosofía del lenguaje.