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Lasstra, el pintor de los recovecos de la mente | ROBERTO URIEL TORRES - POSTA | Mayo 2022

Por: Roberto Uriel Torres - POSTA
Fotografía: Cortesía POSTA

Jorge Lasstra.

Lasstra, el pintor de los recovecos de la mente

De visita en Monterrey para afianzar una colaboración con la Galería Armario 916, el artista sonorense platicó acerca de la exposición que ofrecerá en ese espacio a partir de mayo y, por supuesto, de sus procesos creativos.

Jorge Lasstra, es un abogado de profesión, pero artista plástico de vocación. Originario de Hermosillo, Sonora hace 15 años decidió seguir el camino del arte, el cual le ha dado muchos frutos, y durante la pandemia le permitió ayudar a personas que enfrentaron dificultades económicas.

De visita en Monterrey para afianzar una colaboración con la Galería Armario 916, ubicada en el Barrio Antiguo, el artista platicó con POSTAmx acerca de la exposición que ofrecerá en ese espacio a partir de mayo y, por supuesto, de sus procesos creativos.

“Habla de cómo ves tú tus emociones, desde que estás joven y que dices tú, bueno, ´¿cómo eran mis emociones a mis seis años, y cómo han ido evolucionando al paso del tiempo y quién soy ahora, y por qué soy como soy´, y cuando empiezas a ver tu línea del tiempo, y dices ´ esta edad me pasó algo muy canijo, y me marcó, y a lo mejor por eso soy ansioso, o soy enojó, o soy tan impulsivo´, y te permite trabajar en esos puntos para ir mejorando, que creo que es lo que todos queremos, mejorar. 

“Hice esa planeación, esa línea de tiempo y me ha servido para mí, para ver quién soy, entonces cuando tú veas esa exposición vas a decir ´yo quien soy, y porque soy como soy, y de dónde vienen mis primeras emociones´, y a lo mejor hasta haces tu propia línea de tiempo, y la escribes, porque escribirlas te da un hit diferente, dices ´aquí, en esta edad yo tuve esto, y no me acordaba, y me cambió como persona´”

Cuéntanos sobre tu pintura, ¿cómo es?, ¿qué temas aborda?

Van a empezar a voltear hacia dentro de ustedes, trata de de escarbarle a los sentimientos, la conciencia al espectador. El estilo lo puedo variar de serie en serie, no estoy casado con un estilo particular o con una paleta de colores, o con una técnica, no, simplemente es jugar con los materiales que tengo o con las pinturas, si un día quiero óleo, un día quiero acrílico, he pintado con café, es estar renovando, innovando y experimentando.


Con café, ¿la bebida?

Pasó muy curioso, porque estaba tomando café, se me cayó la taza de café sobre el lienzo, y que dio una veta muy bonita, y dije voy utilizar el café como o pigmento, y de eso se trata realmente mi trabajo, de pintar experimentar, pero también de tratar de decir algo, de tener un discurso artístico para que pueda conectar con las personas, para tratar de tener un diálogo, de comunicación.

Tus pinturas invitar a ver dentro de uno mismo, ¿cómo es eso?

Mira, te voy a te voy a platicar de una serie que hice para que me entiendas un poco, pues yo en mi vida tuve contacto con algún tipo de padecimiento mental, que mi madre tuvo, y yo pues estuve relacionado con los medicamentos que ella tomaba, o con su condición, y era difícil para mí enfrentarlo, y las condiciones mentales, por ejemplo, si ves a una persona tú no puedes decir “esta persona está pasando por un momento trágico, está luchando con sus demonios”, y yo traté, hice un estudio de campo, platiqué con psicólogos, psiquiatras, hablando sobre este tipo de pacientes, cómo es la bipolaridad, la esquizofrenia, y muchas que hay, y me platicaban de cómo eran, cómo se representaban, y yo hice la representación gráfica de cada uno de los padecimientos. ¿Y por qué lo hice?, porque traté de darle una cara a un enemigo que no tiene rostro, para muchos familiares de gente que está pasando por eso, podían ver y decir “mira así se siente realmente alguien”, tratar de ver la realidad, como cuando tu ves a una persona, le quitas la sonrisa y por dentro está destrozado, entonces era tratar de acercar al público a poner atención sobre ese tipo de padecimientos, que existen, y que creo que todos tenemos algún pequeño trastorno mental por ahí, o hemos pasado por un momento de estrés o de depresión.

Para ti como hijo, plasmarlo en tu obra, ¿cómo fue?

Mira es como cuando te pica un mosco, que lo rascas y lo rascas, y duele, pero también te agrada, entonces era una especie de amor y odio, porque pues te enfrentas a un enemigo del pasado, pero lo sacas y lo liberas, y dices “bueno no tengo nada que ver contigo, y se va, entonces sí fue catártico, estuvo padre, pero sí conmueve, sí toca fibras dentro. Me tocó que un amigo mío me compró una pieza, y dijo “yo tengo esto, quiero esa obra”, entonces conectas con el público.

Y a partir de ahí, ¿continuaste?

Sí, hice esa serie, salió todo es una serie que habla de fármacos referentes a eso, que esas serie cayó porque era divertida, y los doctores decían “qué padre que le diste forma a un fármaco, y cómo actúa”, y hemos trabajado sobre varios temas, me metí un poco con la religión, hice crítica, no a la religión per sé, sino a como nosotros percibimos la religión, cómo actuamos con ella, y así he ido avanzando, entonces siempre trato de tener esa crítica o ese “voltea ver hacia dentro, cómo eres tú como persona, ¿tienes algún problema?”, y hemos ido trabajando.


¿Qué materiales has utilizado?

Realmente cualquier material es bueno, mientras raye, muchas veces hasta un cuchillo tirado que te encuentras en la calle lo raspas sobre el papel y le puede dar textura, yo no me pongo esas limitaciones, realmente esto se da por el simple hecho de crearlo, con lo que tienes a la mano, y cada vez salen materiales nuevos, mis hijas son mi principal fuente de ideas, porque veo que está jugando con un slime, y veo que el slime si lo pego en la hoja me da color ahí, creo que como textura, digo ¿por qué no usarlo?, ante usaba pintura porque nada más era lo que había, y ahora tenemos miles de productos químicos que puedes utilizar para crear.

Y es un poco salirse, ¿no?, tal vez antes era “por aquí te tienes que ir”, y ahora hay más libertad.

Mira, yo no estudié artes, las he estudiado, pero ya porque yo quería hacerlo, pero respeto mucho obviamente a las personas que estudiaron una carrera, y tienen academia, pero yo creo que me siento un poco más libre de no tener eso ser esas enseñanzas, de decime “lo tienes que hacer así porque así dijeron que era, o así se ve mejor”, a mi me gusta más el tipo de decir “voy a tratar de crear yo mi propio camino y utilizar mis propios materiales”. A fin de cuentas el mundo del arte es muy amplio, muy abstracto, mientras a mí la gente me valide diciendo “oye me gusta lo que estás haciendo” o “está padre el discurso que traes”, yo lo voy a seguir haciendo. 

¿Cómo definirías tu estilo, es abstracto?

Pues sí, en parte, no me gusta etiquetar por el hecho de que es difícil, hay veces que digo es dibujo, es figurativo abstracto, cubismo, yo creo que hay de todo un poco, o voy brincando de una hacia otra, creo que mi estilo es no tener estilo a lo mejor, y si trato de arrastrar medios compositivos para que el espectador pueda reconocer mi obra a simple vista, que es algo difícil de lograr como artista, y que lleva tiempo lograr una impronta, que la gente pueda ver una obra tuya y decir “mira, es un Lastra”, entonces sí trato de mantener una línea que pueda la gente identificarme fácilmente, uso mucho simbología, uso mucho son los cubos, meto detalles que sé que me funcionan a mí para que me identifiquen, además soy muy identificable, peso mucho, soy pelón y de barba, trató de meter mi cara en las obras.

Al ver tus obras sí hay una línea de semejanzas, y se identifican fácilmente, ¿has tenido alguna dificultad con la gente para hacer conexión con el lenguaje que abordas?, porque hemos visto casos en donde la gente al ver algo abstracto dice “no le entiendo”.

Sí, por supuesto, pinté sobre enfermedades mentales, no es como que voy a comprar un cuadro para tenerlo en mi sala, que sí hay gente que lo hace porque colecciona arte, y ya busca cosas muy extrañas o específicas, o algo así, pero sí obviamente quien no está abierto pues no va a ser tu espectador, o no va a consumir tu trabajo, y sí obviamente yo antes hice cuadros decorativos para casas, pero llegó un momento que dije “no puedo, yo quiero decir algo, quiero plantear algo, quiero tener un objetivo”, no nada más pintar para decorar, que es muy válido, si te dedicas eso pues genial. Pero yo no estaba buscando eso con mi trabajo, yo quería decir algo, tener un lenguaje, y sí mi obra puede ser hasta un poco tétrica, o plantear temas escabrosos, que no gustan, o no quieres tocar, sí es para que tengas la mente más abierta, entonces sí se me ha dificultado muchas veces conectar, pero cuando conecto ya se queda conmigo, ya le dices “está viene mi trabajo, me sigue”, entonces es como que un seguidor muy fiel, ¿no?


Parece que estamos de salida de una pandemia que nos detonó mucho los trastornos mentales, o nos desestabilizó la salud mental, ¿cómo viviste toda la pandemia, está plasmada en tus obras?

Te voy a decir como me dijo una vez un artista, “¿qué pandemia?”, me dijo, porque todo el día estamos encerrados pintando, pues realmente a mí el aspecto de estar encerrado no me pegó tanto, pero sí me pegó por ejemplo ver a mis hijas, que estaban encerradas y que no se podían ir al parque, no tener contacto físico, como que estábamos todos en una especie de stand by, en el limbo y eso hace que empieces a pensar, vivimos en un mundo tan rápido que no tienes ni siquiera oportunidad de pensar ni de vivir, realmente reaccionas a las cosas que pasan a tu alrededor. Reacciono a mi jefe, reacciono a mi esposa, vives reaccionando, y cuando llegas en un momento y empiezas a vivir, estás trabajando en tu casa y trabajas menos, o no tienes trabajo porque hay gente que perdió su trabajo, y empiezas a pensar, ya la tele ya te hartó, y en el celular ya no hay nada, o sea porque nadie se está moviendo, y entonces empiezas a pensar y cuando empiezas a pensar sobre ti, empiezas a vivir, ahí es cuando empiezas a decir “me siento mal, traigo este problema”, no he atendido esto. 

Cómo lo viví yo?, lo viví padre porque me dio la oportunidad estar con mis hijas, de trabajar más porque ya no tenía que salir a vueltas, estaba trabajando, y me fue bien, pinté bastante, vendí bastante, eso estuvo padre, saqué nuevas ideas y todo, tuve contacto con prensa, estuvimos ahí con un programa social donde todo lo que vendí en esos días se donó al 100 por cierto, sólo se recuperaba lo del material para seguir pintando, y pues ayudando a la gente, de alguna manera dar el granito de arena, de que todos pasamos un momento difícil, yo creo que unos más que otros, entonces sí fue un momento donde la gente se dio cuenta de muchas cosas, nos quedamos vulnerables vaya, te dijeron “hey, no eres el centro del universo, cuídate y vive mejor, quiere más a tu familia y acércate más a las personas”.

¿Y a quién donaste las ganancias de esa obra? 

No publiqué a quien y nada, simplemente a la persona que compraba la obra, yo daba el dinero, y le daba los datos a quien se lo había donado y le mandaba una foto de “mira, lo que tu compraste”, pero todo lo hacia el privado, porque no se trataba de exponer lo que estaba haciendo, simplemente hacerlo, y que ayudara, y entonces sí se corrió la voz y se logró donar bastante.