ADRIANA WILLIAMS | Actriz regia con piel de elefante | EDUI TIJERINA | Enero 2022

Sensibilidad | SAMUEL RODRÍGUEZ | Diciembre 2021


Sensibilidad

Este texto, querido lector, es un ejercicio de sensibilidad, es decir, que juntos haremos un esfuerzo por establecer un vínculo con aquello que nos enseña a ver el mundo en su profundidad.

Me gustaría hablarte de un pintor del Siglo XVII, Diego de Velázquez. Tenía un trabajo muy difícil, su labor consistía en hacer ver bien a los reyes de España. En aquel mundo de intrigas, poder, arrogancia y avidez, en aquel mundo de fuerzas políticas en constante enfrentamiento feroz, se las arregló para ir más allá de su jaula de oro, y fue en las calles donde encontró rostros que aún hoy, si aprendemos a verlos, son capaces de cambiar la historia de nuestro tiempo. 

Los rostros que Velázquez descubre en la calle, como “El bufón Calabacillas” o “Vieja friendo huevos”, nos remiten a una sensibilidad que es capaz de transformar la mirada.

Los rostros brillan en medio de las sombras con una luz que viene de un punto indeterminado del universo, la luz baña los rasgos hasta que la mirada los descubre en toda su intensidad, en toda su belleza mística y terrenal a un tiempo.  

“El bufón Calabacillas” era un trabajador de la corte cuya función era divertir a los poderosos, la mujer trabajaba en la calle alimentando a los paseantes. Velázquez nos dice subrepticiamente que el pueblo y sus avatares son tan bellos o incluso más que el emperador y los dioses. La historia misma le daría la razón.

Los artistas nos exponen a la necesidad de aprender a contemplarnos; así, no tenemos derecho a desarraigar de nosotros la necesidad de vincularnos con los demás, si algo hace el arte por nosotros es desactivar el odio y la miseria que los modelos educativos, publicitarios y políticos introyectan en nuestra mirada, obligándonos a vernos como un mecanismo más del mercado o como un votante, como un usuario, pero nunca como un ser humano sintiente digno de ser tomado en cuenta en su dimensión espiritual.

Es momento de tomar verdaderamente lo que la mirada de un artista como Velázquez tiene para nosotros, de hacer nuestra la posibilidad de triunfar sobre la incomprensión. No se trata sólo de incorporar un elemento estético a nuestro intelecto, se trata de romper el entramado de confusión que intoxica nuestra mirada.

Quien no se preocupa por vincularse con los demás, quien no es sensible, está condenado a vivir en el desierto de la crueldad.


Samuel Rodríguez Medina 
Email: samuelr77@gmail.com 
Instagram: @samuelrodriguezdiciembre

Profesor de Arte, Cine y Estética en el ITESM campus Monterrey. Cuenta con un posgrado en Filosofía Contemporánea por la Universidad de Granada. Su más reciente publicación literaria es el libro de cuentos “La Ausencia” editado por Arkho Ediciones en Buenos Aires Argentina.