MARTÍN ACHIRICA | Eutanasia para vivir | ROBERO GARZA | Noviembre 2021

Vivimos en una realidad holográfica | LUGIGOGA | Julio 2020

Por: Lugi Goga
Fotografía: Especial



Vivimos en una realidad holográfica

La conciencia es lo más importante que existe, manifestándose ésta de forma holográfica, muy diferente a lo que pensamos y nos han enseñado.

Entramos en una nueva era, la de la nueva normalidad, que en realidad es una forma diferente de hacer las mismas cosas con más restricciones de higiene durante nuestras interacciones diarias. Estos nuevos procedimientos nos hacen tener más cuidados higiénicos, similares a los usados dentro de un hospital. Sin embargo, también nos hacen perder el contacto físico, que es vital para expresarnos como seres humanos.

Esto nos lleva a un futuro cercano, donde la sociedad manejaría todo digitalmente, sin el más mínimo contacto físico, evitando así cualquier posible contagio. De manera subjetiva, nos motiva a realizar un análisis de introspección, donde invariablemente llegamos a nuestra propia conciencia, que siempre estará ahí esperándonos a que la consultemos y estemos en ella.

La conciencia es lo más importante que existe, manifestándose ésta de forma holográfica, muy diferente a lo que pensamos y nos han enseñado, como también el paradigma de cuestionar la existencia de la propia materia que apreciamos como algo sólido, pero en realidad siendo energía a baja velocidad. Lo más impresionante, es que no la observamos, sino que la estamos proyectando nosotros, de acuerdo a una serie de pasos que nos permiten manifestarla.

Tomando en cuenta lo anterior y sin entrar en detalles, podemos deducir que vivimos en una realidad holográfica, que toda la materia existente es energía a baja velocidad y que todo es creado a partir de una conciencia universal que se manifiesta en todo lo que apreciamos, pero que en realidad estamos proyectando de acuerdo a la directriz que nos envía el campo unificado, donde el tiempo y el espacio no existen, sólo el presente.

Esta realidad holográfica en la que vivimos, tiene la propiedad de que es energía e información al mismo tiempo, por lo que, si tenemos la certeza de alguna acción y le ponemos la suficiente energía en forma de intención, desarrollará una serie de pasos para que lo deseado se manifieste en nuestra realidad. El secreto está en estar totalmente convencidos y dentro de una línea coherente.

Si visualizamos lo anterior de una manera sencilla y en un sentido figurado, es como si la información y la certeza de lo que se desea, se representaran como la bala de un cañón y la cantidad de energía que requiere para alcanzar ese objetivo es la intención, que en este ejemplo se ilustrarían como la cantidad de pólvora que impulsa a la bala para llegar a su destino. 

En resumen, vivimos en una realidad holográfica, que es generada por la conciencia universal, donde todo se siente tan real e intervienen los seres humanos. Por lo anterior y debido a que involucra a tanta gente y energía, no es tan sencillo cambiar las cosas a nivel general, haciendo conveniente juntarse en grupos para meditar, e ir cambiando situaciones en sus comunidades, logrando así una contribución para nuestro mundo.

Luis González “Lugi Goga”
ing.luis.gonzalez.g@gmail.com 
Ingeniero Civil con especialidad en Desarrollo e Innovación Empresarial por el ITESM. Ha participado en diferentes proyectos con base en ingenierías de valor y optimación de procesos.