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Editorial: Netflix vs Hollywood | ROBERTO GARZA | Julio 2019


Netflix vs Hollywood

Netflix no sólo se concibió como una distribuidora de contenidos, sino como una verdadera productora de talla internacional, una plataforma de video, una cadena de televisión y una compañía de tecnología.

Les platico que en lo personal, no soy partidario de estar viendo televisión y mucho menos de señal abierta. Generalmente, el poco tiempo que le dedico, trato que sea consumiendo programación que verdaderamente aporte, divierta o trascienda. ¿No pido nada, verdad? Esa fue quizás la razón principal por la cual empecé a ver Netflix, el servicio de distribución de contenidos audiovisuales a través de streaming.

Esta plataforma ofrecía una amplia selección de series, películas y documentales, que al estar ordenados de una manera inteligente, permitía tomar la mejor decisión en cuanto a lo que se deseaba ver, siendo una muy buena propuesta comercial para su tiempo.

Evidentemente, Netflix que en sus inicios en 1997 surgió como una compañía de renta de DVDs, poco a poco se estaría convirtiendo en un “gigante global de televisión por Internet”. En ese entonces, seguramente nadie hubiera pensado que esa empresa californiana estaría poniéndosele al “tú por tú” precisamente a la mismísima “Meca del Cine”, el centro cinematográfico más importante del mundo.

Sin embargo, la forma de pensar de Netflix fue lo que a la postre hizo la diferencia en su desarrollo y crecimiento, ya que no sólo se concibió como una distribuidora de contenidos, sino como una verdadera productora de talla internacional, una plataforma de video y una cadena de televisión. Adicionalmente, se convertiría en una compañía de tecnología, una corporación mediática y parte fundamental de la industria cultural, al dictar estilos y modos de consumo.

Una decisión fundamental para su crecimiento, fue la de comenzar a producir contenido original en forma de series en el 2011, siendo House of Cards, la primera de muchas que se convertirían en grandes éxitos comerciales. En el 2018 la compañía invirtió cerca de 8 mil millones de dólares en este rubro. Aunado a esto, también se iría posicionando fuertemente en América Latina y Europa, a través de la generación de producciones locales en formato de serie, largometraje y mediometraje. 

Cabe mencionar, que desde que Netflix comenzó a convertirse en competencia para la industria cinematográfica, esta última lo empezó a marginar de los grandes eventos y festivales. De cierta forma se estaba generando una disputa entre ambos modelos de negocio, para competir por las audiencias y un mercado que iba en crecimiento.

Ahora bien, de acuerdo a los expertos, la industria del cine seguiría existiendo por un largo tiempo, ya que la disputa no es precisamente por el formato mismo, sino por el contenido. En otras palabras, la audiencia estaría honrando la calidad del producto, las historias y su producción, teniendo como objetivos el mantener la atención y el gusto del público independientemente de su presentación. 

robgarza@att.net.mx