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De Vitruvio a la mirada contemporánea | DIANA ELISA GONZÁLEZ | Marzo 2019

La exquisitez de ser nosotrxs 

De Vitruvio a la mirada contemporánea

Los medios influyen en nuestra percepción de la realidad. La facilidad con la que las imágenes llegan a nosotros… ¿nos hacen valorar la belleza de lo humano?

El Hombre de Vitruvio, es un referente simbólico de la concepción del hombre en el Renacimiento. Fue conceptualizado a partir de los textos del arquitecto romano Vitruvio en el Siglo 1 A.C. y realizado a partir de notas anatómicas por Leonardo da Vinci alrededor del año 1490. La imagen es un estudio de las proporciones ideales en el cuerpo humano, siendo una imagen emblemática del Renacimiento por su aporte al estudio del hombre y el universo como estructura compleja y perfecta de composición. La escritura que aparece está invertida y señala que:

• 4 dedos hacen 1 palma 

• 4 palmas hacen 1 pie 

• 6 palmas hacen 1 codo 

• 24 palmas hacen a un hombre 

• Si se separan las piernas la distancia suficiente para hacer que la altura total disminuya en 1/14 y colocando los brazos estirados y en cruz, los elevas hasta que los dedos alcancen la altura de la línea superior de la cabeza. Alcanzando esta posición situamos el centro geométrico de nuestro cuerpo en el ombligo, mientras que la figura que dibujará la posición de las piernas es la de un triángulo equilátero. 

• La distancia desde el nacimiento del pelo hasta la parte superior del pecho, será 1/7 parte del tamaño total del hombre. 

• La medida de una mano completa es de 1/10 parte. 

• El inicio de la zona genital marcará la mitad del hombre. 

• El pie deberá ser 1/7 parte. 

• La distancia entre la planta del pie hasta la rodilla deberá ser 1/4 parte. 

• La distancia entre la rodilla hasta el inicio de los genitales deberá ser 1/4 parte. 

• La distancia que debe existir desde la zona inferior de la barbilla hasta la nariz y la distancia desde el nacimiento del pelo hasta las cejas, deberá ser el mismo. 

• La medida del torso será la misma que exista entre la rodilla hasta el inicio del hueso pélvico. 

• Las piernas medirán lo mismo que la distancia existente entre el centro del pecho hasta la punta de los dedos de la mano. 

Cuando Leonardo da Vinci concibió su obra “El hombre de Vitruvio”, planteó un canon de belleza que tenía antecedentes en la estética griega, pero conceptualizó al hombre como la medida de todas las cosas y su relación con el universo, las partes y el todo en equilibrio como planteamiento que lo eleva a un nivel superior y que fue de gran influencia en el pensamiento artístico de la época.

En la actualidad mediática, las múltiples representaciones del cuerpo han perdido el sentido que planteaba Leonardo da Vinci. Ya no se contempla al cuerpo en su totalidad, sino a partir de lo fragmentario. Me refiero a la mirada que focaliza ciertas partes dotando de valor y sentido de belleza: las mujeres son grandes senos, los hombres son vientres marcados, por ejemplo; pareciera que se es más hombre o mujer en relación al tamaño de ciertos atributos. Estas representaciones se oponen al planteamiento de Vitruvio, que conceptualizó el equilibrio del todo y no la supremacía de las partes.

La construcción artificial que se nos plantea desde los medios objetiviza al hombre y lo asemeja a algo decorativo, muy lejano a un cuerpo humano que esboza su historia a través de una arruga, un pliegue o una cicatriz, por ejemplo. Pareciera que hay una tendencia a borrar cualquier rastro de la escritura de vida y hacer sujetos sin memoria. 

Al escribir esto, me pregunto: Si el hombre de Vitruvio fue la imagen representativa del pensamiento renacentista… ¿cuál será la imagen representativa de nuestro tiempo? 



Diana Elisa González Calderón 
Doctorada por la Universidad Autónoma de Barcelona. Es docente e investigadora en la Universidad Autónoma del Estado de México.