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El Río 70 y su domo geodésico
Más que una moderna
sala de proyección,
cambió la manera en que
muchos regiomontanos
vivieron el cine: como
espectáculo, como
arquitectura, como
ritual urbano y como
experiencia compartida.
El CINE RÍO 70 está ubicado en el número
1051 de la calle Serafín Peña Sur, en Monterrey, Nuevo León, México.
El RÍO 70 es un espectacular domo geodésico de alrededor de 33 metros de diámetro, construido a partir de una malla de triángulos
casi equiláteros. Desde su apertura, se distinguió por
su arquitectura singular, su gran pantalla, su sonido
envolvente y una sala que, para muchos regiomontanos, representó una nueva manera de ir al cine.
Fue una sala de lujo y la segunda en la ciudad en
contar con equipo de proyección para películas de
70mm. En ella se estrenaban importantes títulos de
estudios como la Columbia Pictures y 20th Century
Fox, que habían dejado a la Compañía Operadora de
Teatros en busca de mejores condiciones de exhibición.
Para muchos asistentes, uno de los pasatiempos
favoritos antes de que iniciara la función era mirar
hacia arriba y contar las figuras geométricas del domo
que cubre la sala. Ese detalle, aparentemente sencillo,
forma parte de la memoria afectiva del lugar: el público
no solo iba a ver una película, también entraba a un
espacio arquitectónico distinto.
El arquitecto Gerardo Garza Cortés y el ingeniero
Roberto L. Garza Cortés, profesionistas egresados
de la Universidad de Nuevo León, diseñaron y construyeron el CINE RÍO 70 y para concebir la obra no
se limitaron a aplicar sus conocimientos técnicos:
realizaron una gira de investigación por los Estados
Unidos, donde observaron detalles de edificios similares y muy probablemente una fuente de inspiración
es el CINERAMA DOME de Los ángeles, California,
en los Estados Unidos.
Originalmente, el cine contaba con 1,200 butacas,
era enfriado por un sistema de 140 toneladas de aire
acondicionado y, ¡por primera vez en Monterrey!, una
sala cinematográfica ofrecía estacionamiento propio,
con capacidad para 220 automóviles.
La inauguración oficial del CINE RÍO 70 se llevó
a cabo el jueves 17 de julio de 1969, a las 8:30 de la
noche, como consta en un desplegado de prensa
publicado ese mismo día en el periódico EL PORVENIR. La película proyectada fue OLIVER! (Oliver!,
1968), en una función a beneficio del entonces llamado Instituto de Protección a la Infancia, hoy DIF
Monterrey. El costo del boleto fue de 100 pesos y la
función fue apadrinada por el mimo Mario Moreno
“Cantinflas”.
En una gacetilla publicada en EL PORVENIR el 11
de julio de 1969, se podía leer:
“El producto de la función inaugural del Cinema Río
70, que será el próximo día 17, se destinará al Instituto
de Protección a la Infancia, quien utilizará esos recursos
para la adquisición del Consultorio Móvil número Tres,
que proporcionará el servicio en seis de las colonias más
necesitadas.”
Dos días después de la inauguración, en otra
gacetilla publicada por EL PORVENIR el sábado 19
de julio, se consignó la presencia del gobernador del
Estado, licenciado Eduardo A. Elizondo, quien cortó
el listón inaugural y felicitó a los propietarios, los
señores Oscar, Armando, Oswaldo y Lucas Humberto
Villarreal Valdez, por el esfuerzo económico realizado
para dotar a Monterrey de una sala cinematográfica
acorde con el progreso regiomontano.
La nota también menciona la presencia de representantes de autoridades civiles y militares, de la
industria cinematográfica y de clubes de servicio de
la ciudad.
Asimismo, señala que el licenciado Luis Garza V.
pronunció un discurso en el que agradeció la asistencia del gobernador, de su esposa, la señora Laura
Barragán de Elizondo, y de numerosas personalidades
invitadas.
Las funciones regulares para el público iniciaron al día siguiente, viernes 18 de julio de 1969, con
la película ¿SABES QUIÉN VIENE A CENAR? (Guess
Who’s Coming to Dinner, de 1967).
Otro elemento muy recordado de este palacio del
séptimo arte fue su exclusiva salsa verde para los
hot dogs y las palomitas. Solo este cine la tenía, y los
asistentes la celebrábamos mucho.
Con el tiempo, finalmente me revelaron la receta y
llegó la sorpresa: eran simplemente chiles jalapeños
licuados. Lo que no recuerdo es si los ponían con todo
y rabito, o si llevaban algo de vinagre, aunque esto
último lo dudo mucho.
El CINE RÍO 70 también fue una de las primeras
salas en contar con puertas de salida laterales, ubicadas a ambos costados de la pantalla, que conducían
directamente al estacionamiento. Al término de la
función, como ya se trataba de funciones separadas
y no de “permanencia voluntaria”, todos los espectadores debían salir de la sala.
Mientras tanto, los asistentes a la siguiente función
nos apelotonábamos en el pasillo de acceso, sin dejar
espacio para un alfiler, frente a la cadena que impedía
el paso hasta que la sala estuviera lista. Cuando finalmente la retiraban, aquello desataba una estampida
brutal: corríamos desaforados para ganar y ocupar
nuestras butacas favoritas.
Entre las películas proyectadas en 70 mm en el
CINE RÍO 70 estuvieron LA BIBLIA (The Bible: In the
Beginning…, 1966), ¡HOLA, DOLLY! (Hello, Dolly!, 1969),
PATTON (Patton, 1970) y CHITTY BANG BANG (Chitty
Chitty Bang Bang, 1968).
Así, el CINE RÍO 70 no solo fue una sala moderna
por su equipo, su pantalla o su sistema de sonido.
Fue también un edificio que cambió la manera en
que muchos regiomontanos vivieron el cine: como
espectáculo, como arquitectura, como ritual urbano
y como experiencia compartida.
En buena medida, el CINE RÍO 70 forma parte
del patrimonio urbano y afectivo de Monterrey: una
ciudad de montañas, industria y arquitectura audaz
que encontró en esta sala de cine uno de los símbolos
tempranos de su modernidad.
Si reconoces al CINE RÍO 70 como un ícono regiomontano y consideras que debe formar parte de
la edición histórica 1960-1970 de la Federación de
Colegios de Arquitectos de México, dale like a este
artículo y compártelo. Así contribuimos a preservar,
entre las generaciones de ayer y de hoy, la memoria
de un cine que transformó nuestra manera de vivir
la experiencia cinematográfica.
Destacado crítico de cine,
periodista, guionista y productor mexicano. Es originario de
Monterrey, Nuevo León, donde nació el 9 de diciembre de
1952. Es ampliamente reconocido como una de las voces
con mayor autoridad en el análisis cinematográfico del
norte de México.
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